Última actualización: 20.08.19

 

El saxofón al igual que sus hermanos el saxotrompa, saxotromba y la saxotuba son creación de Antoine Sax, así como también otros tantos instrumentos que no fueron muy conocidos. Cada uno brindó un aporte importante a la música, pero sólo algunos evolucionaron con el paso del tiempo para mantenerse vigentes, mientras otros simplemente desaparecieron.

 

El mundo de los instrumentos musicales es bastante amplio, dividiéndose así en varias familias como las de percusión, viento, viento – madera y viento – metal. Asimismo, están las de cuerda frotada, percutida, pulsada y pinzada. En cada una de ellas existe una línea de instrumentos que muestran una evidente evolución con respecto a su forma y tipo de tonadas generadas, siendo tantos así que podríamos asegurarte que no los conoces todos.

Es de resaltar que con el paso de los años los instrumentos han ido experimentando grandes cambios, así como también muchos de ellos han ido desapareciendo paulatinamente. La historia de cada uno de estos instrumentos es bastante interesante, pero en esta oportunidad enfatizamos en uno que pertenece a la categoría viento – metal como el saxofón. Su origen, el porqué de su nombre, el proceso de inserción en la palestra musical y algunos otros datos curiosos son algunos de los puntos que trataremos de esclarecer.

 

 

Acerca de su creador

El padre del saxofón es Antoine Joseph Sax, también conocido por sus familiares y amigos como Adolphe, quien nació durante el año 1814 en la ciudad de Dinant, en Bélgica. Desde temprana edad Antoine estuvo en constante contacto con los instrumentos musicales, ya que su familia se dedicaba a la fabricación de los mismos e incluso reformaron el para entonces llamado cuerno francés o trompa, como se conoce en nuestros días. Debido a este significativo aporte a la mejora de dicho instrumento, la familia Sax disfrutaba de cierto nivel de prestigio. Asimismo, se les atribuye la utilización por primera vez del latón como materia prima en algunos de los equipos y varias patentes.

El joven Antoine demostró gran pasión por la música, estudiando durante su adolescencia tanto clarinete como flauta. Sin embargo, al interpretarlos notaba algunas imperfecciones que estaba seguro podrían mejorarse, para así crear tonadas más limpias y armónicas. Es así como da sus primeros pasos en la fabricación de instrumentos musicales, comenzando a trabajar junto con sus padres. 

Con mucha paciencia, dedicación y creatividad se dió a la tarea de crear un clarinete y dos flautas totalmente renovadas, gracias a que incorporó marfil en sus estructuras. De esta manera, logró subsanar los fallos inicialmente identificados al perfeccionar sus sonidos. Así se dió a conocer y obtuvo gran receptividad por parte de los músicos del momento, sirviendo como plataforma de arranque para dar paso a la creación de nuevos instrumentos como el saxofón, saxotrompa, saxotromba y saxotuba. A la edad de 24 años patentó el que para muchos fue el mejor clarinete del momento. Antoine también destacó como director musical por muchos años, al tiempo que continuaba fabricando y perfeccionando otros tantos instrumentos.

Durante un período de cinco años, que abarcó de 1853 a 1858, estuvo bastante delicado de salud, al padecer un terrible cáncer labial, situación que lamentablemente lo llevó a la tumba a la edad de ochenta años. Aunque falleció hundido en la pobreza, consecuencia de varias bancarrotas vividas, su legado instrumental trascendió en el tiempo. La empresa familiar quedó en manos de su hijo y en la actualidad existe, pero patentada con otro nombre.

 

¿Qué es el saxofón y cómo se originó?

Lo primero que deberíamos saber es que el saxofón es un instrumento de viento metal con una peculiar forma que nos recuerda a la letra “J”. La estructura consta de un tubo doblado que ofrece una variación en su grosor, con un cuerpo angosto que nace de la boquilla y que poco a poco se va ensanchando hasta formar una abertura bastante grande en el segundo extremo. Asimismo, incorpora una serie de válvulas de diferentes formatos, que al presionarlas con los dedos se abren y cierran para dar origen a los diferentes tonos durante la interpretación.

Con respecto a sus orígenes, tendríamos que remontarnos al año 1841. Para ese entonces, Antoine Sax se encontraba ultimando detalles acerca de su nuevo instrumento, en el que había estado trabajando desde aproximadamente tres años atrás. Se trataba del saxofón, que finalmente patentó durante el año 1846 y cuyo nombre surge a partir de su apellido. El instrumento llamó la atención de grandes músicos de rango profesional, siendo el caso del compositor Jacques Fromental, quien se entrevistó directamente con Sax y acto seguido publicó una reseña en la prensa, en donde elogió la variedad de tonadas que se podían crear con el saxofón. Esto fue bastante favorecedor para su creador, ya que ante tal recomendación comenzó a ser un referente indiscutible en lo que respecta a dicho instrumento.

El saxofón también formó parte de algunas orquestas y a partir de 1844, Berlioz lo incorporó a sus conciertos. Para este momento, Sax fue designado como director en el “Conservatorio Superior de París” y de esta manera el uso del saxofón fue bastante recurrente hasta 1870. En este momento de la historia, el instrumento fue relegado de los lineamientos de enseñanza por casi siete décadas, reapareciendo en pleno siglo XX, específicamente en los años 40.

 

 

Creación de otros instrumentos

El creador continuó trabajando junto a su padre en un humilde taller parisino, a donde se mudaron tras una mala racha vivida en Bélgica. Durante este tiempo, se dedicó a la construcción de nuevos instrumentos también de metal y, a pesar de que los diseños eran un poco genéricos lograron obtener gran popularidad como lo fueron el Saxcorno o Saxhorno. Estos equipos poseían un total de tres boquillas y una forma bastante similar a la de dos de sus predecesores, como la trompeta y la tuba.

Posteriormente, fueron incorporados por el Ministro de Guerra a las bandas del ejército francés y sucesivamente fueron adoptados por el británico. Igualmente, perfeccionó otros diseños, diversificando el sonido del metal al anexar pistones, llaves y aplicando una técnica de cromado por medio del cilindro.