Última actualización: 20.11.19

 

A inicios del 2019 Flyjumper sorprendió a los medios con una innovadora guitarra eléctrica, cuya particularidad es su fabricación a base de lápices de colores. Se trata de un trabajo totalmente manual, que rememora a un instrumento icónico del mundo del rock y al mismo tiempo le hace honor a un movimiento artístico con gran influencia como lo fue el Pop Art.

 

La creatividad en el ser humano es un don, que una vez reconocido debe aprovecharse al máximo. Muestra de ello son los artesanos, que emplean diferentes materiales para crear elementos decorativos tanto para los espacios de nuestro hogar como para que formen parte de nuestra indumentaria. Los luthier son personas que se rigen bajo un concepto similar, pero enfocados en la música. En este sentido, ellos se encargan de construir, reparar e incluso ajustar cualquier tipo de instrumentos musicales de cuerda como guitarras, cuatros, violines, violonchelos, contrabajos, entre otros.

Actualmente, podemos observar en las distintas redes sociales fotografías con cierto tipo de artesanías llenas de color, que son elaboradas a base de materia prima de reciclaje como los lápices de colores. De esta manera, hemos podido apreciar imágenes de diferentes modelos de cuencos, fabricados bajo esta técnica.

Si damos un vistazo al pasado, esto podría recordarnos un poco al Pop Arte de la década de los 50, debido al colorido de las piezas y la creatividad que requiere su fabricación. Esta fue una corriente del arte moderno que tomó como fuente de inspiración a los principales medios de consumo del momento, siendo el caso de los distintos anuncios publicitarios, los cómics, algunas imágenes icónicas del mundo del cine, entre otros. 

Todo ello, con el propósito de utilizarlas para crear diseños que se contra pusieran al elitismo de mediados del siglo XX. Su surgimiento se dio en Inglaterra y seguidamente en Estados Unidos, siendo considerado uno de los principales movimientos precursores de la corriente postmoderna.

 

 

¿Cómo surge la idea de fabricar una guitarra eléctrica?

Flyjumper, días antes de concebir la idea de crear esta peculiar guitarra eléctrica, había sido bombardeado visualmente a través de las redes sociales con múltiples imágenes de cuencos fabricados con lápices de colores.

Esta idea desarrollada por algunos artesanos había cobrado gran popularidad, por lo que se le ocurrió aplicar la misma técnica, pero construyendo algo con mayor utilidad que un simple cuenco. ¿Qué podría ser? Flyjumper pensó que los lápices de colores suelen ser un mediador entre la creatividad del artista y el papel sobre el que plasma los trazos, haciendo referencia al arte. 

Así que partiendo de esta premisa concluyó que una buena idea sería construir un instrumento musical, ya que al esculpir, los lápices cumplirían la misma misión, pero esta vez para dar vida a un objeto capaz de generar otro medio de expresión del arte como la música.

Ahora sólo quedaba definir cuál sería el instrumento ¿Acaso una guitarra eléctrica? La idea era un poco arriesgada, debido a que sería su primera vez fabricando un instrumento de este tipo. Sin embargo, considerando el concepto de arte que quería transmitir, la guitarra eléctrica era la indicada. Recordemos que estamos hablando de un elemento icónico en el mundo del rock, un símbolo de poder y rebelión, que ha trascendido de generación en generación, tras su aparición en los años 40 junto al Rock and Roll.

 

El paso a paso de la fabricación

El proceso de fabricación aplicado por el luthier Flyjumper se puede explicar en seis pasos. A continuación, te contamos:

Paso 1: La selección de la materia prima fue el paso inicial para la realización de esta guitarra eléctrica, siendo necesario la recolección de un total de 1.200 lápices de colores. Asimismo, se requirió de una caja de madera espaciosa, una lata de laca, resina, algunas brochas, lápiz, regla o escuadra, una lámina de madera de baja densidad, algunas herramientas y las partes mecánicas características de una guitarra eléctrica.

Paso 2: Con ayuda de una sierra eléctrica, el luthier comenzó a seccionar cada uno de los 1.200 lápices de colores, asegurándose de que todos quedaran de la misma altura. Sin duda alguna, un procedimiento que requirió de tiempo y paciencia.

Paso 3: Después, cogió la caja de madera y dentro de ella organizó uno a uno los lápices de colores, creando un gran número de filas con ellos. Es así como procedió a cubrir dicha estructura con una cantidad generosa de resina de tipo transparente, siendo necesario dejarla reposar por el tiempo recomendado en el envase del producto.

Una vez que secó completamente, el artesano retiró el molde de madera y el resultado fue una pieza compacta conformada por los 1.200 lápices de colores. Esta sería la superficie sobre la que se comenzaría a esculpir el cuerpo de la guitarra.

Paso 4: Previamente, el luthier realizó un patrón sobre una lámina de madera MDF del cuerpo de una guitarra eléctrica Fender Stratocaster, que colocó sobre la pieza rectangular y maciza que unificó a partir de los lápices de colores y la resina. Seguidamente, con la ayuda de un lápiz, marcó cuidadosamente los contornos y la parte central del diseño. De esta manera, procedió a cortar siguiendo las marcas realizadas para comenzar a darle vida a la guitarra.

Paso 5: Acto seguido, inició el proceso de pulido de los contornos para eliminar las imperfecciones generadas por el corte y aplicó varias capas de barniz para madera en todo el cuerpo. El proceso de secado tardó un par de días.

Paso 6: Para finalizar la fabricación de esta guitarra eléctrica, el artesano se dio a la tarea de incorporar todas las piezas de tipo mecánico que componen al instrumento, siendo el caso del mástil que se une al cuerpo con ayuda de algunos tornillos de ajuste y las cuerdas.

 

 

El resultado: Fender Stratocaster con mucho color

El resultado del arduo trabajo del luthier Flyjumper fue una réplica de la afamada guitarra eléctrica Stratocaster fabricada por la casa Fender en 1954, pero con un particular colorido que la hace completamente original, siendo una pieza representativa de la corriente Pop Art.

Es importante destacar que la guitarra posee grandes acabados, un cuerpo macizo, tacto bastante suave y estética vistosa. Lo mejor de todo es que ha quedado completamente funcional, siendo promovida como mejor guitarra eléctrica (En este enlace encuentras varios productos para analizar) con diseño artesanal.