Última actualización: 13.12.19

 

Conseguir la perfección es difícil y, por esa razón, la fabricación de los acordeones toma tanto tiempo. Con miles de piezas involucradas en la creación de su estructura, docenas de artesanos dando lo mejor de sí y un proceso que dura meses, los acordeones son de los instrumentos más complejos, elegantes y creativos.

 

El acordeón, a pesar de ser un instrumento bastante complicado, tuvo sus inicios hace muchos años atrás. Sus orígenes se remontan a más de 2500 años a.C de la mano de un emperador chino que fabricó el Sheng, un instrumento que ahora es conocido como predecesor del acordeón.

El siglo XVII, después de muchas modificaciones y avances, el instrumento tomó el nombre de acordeón y comenzó poco a poco a calar en la escena musical europea, especialmente en la música folklórica de diversos países como Irlanda, Escocia, Rusia, Suiza y Alemania, entre muchos otros.

En la actualidad, el acordeón se usa en todas partes del mundo, y en América Latina ha logrado convertirse en el instrumento rey de la música tradicional colombiana, mejor conocida como el vallenato.

La variedad de sus tonalidades y la complejidad de su estructura hacen que la fabricación de este instrumento se considere un arte, más que una fabricación común. Esto no es una exageración, pues se trata de un instrumento con 120 botones, y con, aproximadamente, 24 a 41 teclas que trabajan en conjunto para ofrecer sonidos que se asemejan a toda una orquestina.

Para que estos instrumentos puedan llegar a las tiendas y a las manos de los músicos deben pasar meses de fabricación y trabajo arduo de muchísimos artesanos que cuidan hasta el mínimo detalle para poder ofrecer el mejor acordeón del momento. Son aproximadamente 15 mil piezas las utilizadas al crear un acordeón de calidad profesional y, por lo general, se necesitan unos 12 artesanos por cada instrumento y un total de 3 a 4 meses de fabricación, afinación y distribución.

 

¿Cómo se hace un acordeón?

Si se quiere conocer realmente el largo trabajo que conlleva fabricar un acordeón es necesario llevar la mirada hasta Castelfidardo, una pequeña comuna italiana de la provincia de Ancona. Esta es considerada la capital mundial de la fabricación de acordeones y este título lo tiene bien merecido, pues es una localidad que desde hace unos 150 años se ha dedicado a la producción y exportación de estos instrumentos, llegando a fabricar, aproximadamente, unos 20 mil al año que van a diversos países para mantener muchos géneros musicales vivos.

Todos los acordeones deben ser hechos a mano para poder tener el distintivo sonido que los caracteriza y los acordeones que se fabrican en Castelfidardo siguen cada paso al pie de la letra para poder ser unas de las primeras elecciones de los acordeonistas.

 

 

El proceso de fabricación

El primer paso es cortar los armazones de madera que van en los extremos del acordeón. La mejor madera para esto es la de álamo; esto se debe a que este tipo de árbol produce un material resistente pero bastante ligero lo que hace que tocar el instrumento sea más cómodo y sencillo. Esto suele tomar unos 8 días debido a todos los detalles que se necesitan en la fabricación.

Después de eso, se pasa a fabricar las tres partes principales del acordeón. El instrumento se divide en el teclado, el fuelle y los botones; estos últimos encargados de las notas bajas de las melodías.

 

Teclado

De esta pieza dependen las melodías principales altas, por lo que es importante que quede perfecta. No se puede utilizar pega o ningún otro elemento adherente que no sea una mezcla única de cera de abeja con resina de pino. Las teclas deben ser conectadas a las válvulas y estas junto a las varillas deben encajar para poder producir el sonido. La presión hace que las válvulas se muevan emitiendo el sonido de cada nota.

 

Bajo

El bajo, encargado de las notas graves, también debe hacer uso de válvulas, varillas y pequeñas palancas. Las varillas deben colocarse encajando con cada botón y completando los 120 que forman parte de esta área del acordeón. Las palancas son las que permiten que las válvulas se levanten y dejen pasar el aire.

 

 

Fuelle

El fuelle es considerado el pulmón del acordeón y, al igual que un pulmón humano, el fuelle se expande y se contrae mientras el instrumento produce las melodías.

Fabricarlo requiere de un cartón especial pre-doblado que se utiliza debido a la facilidad con la que se adapta al movimiento, gracias a su baja resistencia. Las fugas en las esquinas pueden afectar el sonido y, por esa razón, se cubren con pequeñas piezas de acero inoxidable.

Se decora pintando los cartones o añadiendo telas que se peguen en los dobleces. Para terminar, el fuelle pasa dos horas bajo una prensa hidráulica que le dará la presión necesaria para que todo esté en su lugar.

 

Montaje y detalles finales

Para terminar, los artesanos fabrican los somieres de lengüetas que tienen piezas de madera y de metal. Estas se introducen en el acordeón y permiten que, al tocar las teclas, las válvulas se abran y las lengüetas vibren para poder producir los sonidos. Estas piezas también se pegan con la mezcla de cera y resina especial.

Cuando ya todo esté listo, viene el proceso de afinación. Con un afinador electrónico, el acordeón se arregla hasta que las notas estén perfectas. Esto se hace retirando las lengüetas y pasando un pequeño material filoso sobre ellas para hacerlas producir tonos más graves o más agudos.

Para minimizar el margen de error y entregar un producto apto para profesionales, después de afinarla con máquina, un acordeonista avanzado es invitado para encargarse de verificar que todas las notas musicales suenen correctamente.

Fabricar un acordeón es un proceso largo lleno de arduo trabajo y amor a la música. Por esa razón, después de conocer este arte, es mucho más sencillo apreciar este grandioso instrumento que da vida a miles de canciones y mantiene vigentes culturas antiguas mediante el folklor.