Última actualización: 17.09.19

 

La música es un arte que influye en el espíritu, la mente y el cuerpo de las personas, pero nunca antes se probó una fusión tan novedosa como esta. Es decir, el bajo eléctrico junto al reiki, una mezcla de sonidos y prácticas espirituales que ha armonizado muy bien, de modo que la gente alcanza con mayor facilidad el estado de meditación.

 

Fernando de Gatica, Marcela López y Mauro Rebuffo son las personas encargadas de realizar los talleres y sesiones de reiki en Argentina e inspirar al mundo entero a través de esta nueva idea. Al incluir el bajo eléctrico a las sesiones, rompen todos los esquemas o costumbres relacionadas a esta práctica de meditación. El bajo aporta mayor profundidad a las notas musicales que escuchan los participantes, además, proporciona una armonía más placentera para los sentidos, dándole energía al cuerpo de cada persona.

 

El reiki y sus orígenes

Al hablar del reiki podemos decir que es la energía universal transmitida de una persona a otra a través del silencio, la imposición de manos y meditación. El reiki tuvo sus orígenes en el siglo XX, específicamente en Japón.

Surgió como una actividad espiritual de los monjes que realizaban artes marciales y oficiales de la marina. Debido a que los grupos de personas que practicaban reiki eran muy diferentes, muchas personas de Asia y otras partes del mundo se interesaron en esta práctica.

Se trata de una actividad terapéutica y de meditación en la que  son armonizados correctamente los chakras de cada participante. En una sesión de reiki el participante se acuesta con ropa, es decir, sin necesidad de desnudarse. La persona que recibe la terapia debe relajarse mientras que el reikista le impone las manos en diversos puntos del cuerpo. A medida que pasa la sesión de reiki el individuo que está acostado va sintiéndose relajado y libre de estrés.

 

 

Por supuesto, el reiki no sólo sirve para la relajación o liberación del estrés, sino que también funciona, junto a la medicina profesional, como ayudante en la sanación de enfermedades y mejora diversas áreas de las personas, por ejemplo, lo sentimental, espiritual y mental.

Cabe destacar que el reiki auténtico no está relacionado a ninguna religión, por lo que no interfiere con las creencias de la gente, sino que es una actividad en la que pueden participar todas las personas sin inconvenientes.

Por otra parte, es importante mencionar que existen tres niveles de reiki y una maestría. En cada nivel los alumnos van profundizando en la recepción y transmisión de energía universal. El primer nivel lo puede recibir cualquier persona, pero a partir del segundo solo deben estudiarlo los más experimentados.

Muchas personas han cambiado sus actitudes y ahora son más positivas después de asistir al primer nivel de reiki. Por lo tanto, siguen avanzando a los otros niveles, convirtiéndose en maestros reikistas.

 

Los chakras del ser humano y la música

Dentro del reiki podrás encontrar los siete chakras y sus significados, ya que este es uno de los aspectos más importantes de esta práctica japonesa. Esto es porque los chakras son vórtices de energía que están ubicados en siete puntos distintos del cuerpo, por ejemplo, el sacro, el tercer ojo, la raíz, el plexo solar, el corazón, la garganta y la corona.

Cada chakra tiene su propia función y las personas que hacen reiki activan o potencian cada uno a través de ejercicios de meditación. Cuando todos los chakras están equilibrados el individuo siente paz y tranquilidad, además, se siente preparado y con una mentalidad positiva para enfrentar las diferentes situaciones del día.

Por otro lado, los chakras están relacionados con un color y sonido en específico. Esto es porque cada chakra emite una frecuencia diferente. El primer chakra está representado por el color rojo del arcoíris y la nota Do. El segundo está relacionado con la nota Re y así sucesivamente hasta llegar al séptimo chakra que es la nota Si. En total son 7 colores, además de las 7 notas de la escalada de Do Mayor.

Esta característica de los chakras hace que la incorporación de sonidos e instrumentos de música en el reiki sea prácticamente necesaria. Por consiguiente, el uso de cuencos tibetanos, bajo eléctrico y palos lluvia aporta mayor eficacia en los ejercicios para armonizar los chakras. Incluso, también es posible usar cuencos de cuarzo u otros instrumentos musicales en las sesiones de reiki, rompiendo así con el silencio de los ejercicios de meditación conservadores y generando nuevas sensaciones en el cuerpo, espíritu y mente de los participantes.

 

 

Los cuencos tibetanos y su fusión con el bajo eléctrico

El cuenco tibetano es un instrumento bastante utilizado en terapias para la meditación y relajación, debido a que proporciona armonía entre la mente y el cuerpo. Esto hace posible que las personas sientan paz y puedan mejorar en algunas áreas como la sentimental, laboral o familiar.

Estos cuencos tuvieron sus orígenes en el Dalai Lama y los monjes tibetanos, pues eran utilizados para lograr la armonía personal y espacial. Además, según la cultura tibetana, los cuencos provienen del año 480 a.C, de modo que llevan muchos años haciendo historia como utensilios que elevan el espíritu de los oyentes.

El cuenco se toca con baqueta, al golpearlo y rodearlo por el borde ofrece una larga vibración. Asimismo, mencionamos que los cuencos vienen de diferentes tamaños, de modo que proporcionan sonidos tanto graves como agudos. Este aspecto hace posible su fusión con el bajo eléctrico, pues este último emite sonidos graves y su vibración también es prolongada. Es decir, si el maestro de reiki toca el bajo mientras otra persona golpea los cuencos tibetanos, las vibraciones podrían ser más profundas y penetrantes para la mente y el cuerpo humano.

Por lo tanto, si deseas añadir sonidos más graves a tus sesiones de reiki, te invitamos a que compres el mejor bajo (En este enlace puedes encontrar algunas opciones de compra) del momento y comiences a disfrutar sensaciones que van más allá de tu imaginación.