Última actualización: 20.11.19

 

Cada 30 de abril se celebra el día internacional del jazz, una conmemoración importante para un género que solía ser descrito como anárquico por sus detractores a principios del siglo XX. Esta música nació en el seno de la comunidad afroamericana, con grandes músicos en su historia como Miles Davis, Art Blakey y Bill Evans.

 

El jazz es un género musical que se ha convertido en tendencia. Nació producto de la influencia de la cultura afroamericana. De allí que muchos de sus exponentes sean de piel negra. Sin embargo, ha tenido influencia de diferentes tradiciones sonoras y se ha convertido en un lenguaje musical, al ser tocado por artistas de cualquier origen, siendo los negros quienes mayor aporte han hecho en su historia. 

Se trata de un género tan importante que incluso tiene un día internacional que se conmemora todos los años, el 30 abril, cuando millones de fans alrededor del mundo celebran el jazz, que se ha convertido en tendencia musical de jóvenes y adultos.

 

Excavando en la historia 

Aunque a la fecha parece inconcebible, el jazz no siempre fue un estilo musical aceptado. De hecho, era descrito por sus detractores a principios del siglo XX como un cúmulo de sonidos anárquicos y sexualmente insinuantes, siendo considerado de poca clase porque venía de los negros, muchas veces sin partitura y, aunque un niño tuviera la mejor trompeta, no era bien visto que se dedicara a tocar jazz. 

El jazz es una música relajante que genera sensaciones provenientes de diferentes estímulos auditivos. Tiene notas imprevistas, que sorprenden y que hacen cuestionar si suenan bien o no, pero que al cabo de unos segundos bajo su encanto, alcanzan su máxima belleza, haciéndose agradable al oído, siendo piezas que pueden durar eternamente, sin llegar a cansar. El Mail on Sunday lo describe como: muchos hombres en un escenario tocando cada uno de ellos una canción diferente, pero que, en realidad, es la misma. Allí reside su encanto. 

No hay forma de entender este género, por mucho que se excave en la historia y que se busque sobre sus pioneros e inspiración. Para conocer el jazz, hay que sentirlo. Para algunos la vida debe ser como el jazz, improvisada. Algo similar solía decir George Gershwin y a él se unieron otros como el baterista Art Blakey, quien lo definía como la música que quitaba el polvo de la vida diaria. Todas esas frases poéticas surgieron de lo profundo del ser, desde el sentimiento del género. 

A pesar de que muchas cosas que envuelven al jazz podrían creerse o calificarse como delicadas, sus músicos no lo eran tanto. Por el contrario, estos artistas solían ser desorganizados, desobedientes y sin una pieza fija, ya que no podían tocar lo mismo en dos oportunidades, pero eran unos grandes creadores de sonidos y música en general. 

 

 

Vicios y peleas, pero un gran estilo musical

Las historias de los músicos están llenas de anécdotas referidas a problemas de diversos tipos, de modo que pocos de los pioneros tuvieron una historia intachable. Lo común, quizás por ser negros a principios del siglo XX, eran las persecuciones, peleas, adicciones y discusiones con la policía. Chet Baker cayó de una ventana en un hotel en Holanda, tiempo después de una paliza que recibió unos días antes.

Asimismo, en la autopsia de Charlie Parker, los médicos calcularon que el hombre tenía unos 60 años, cuando en realidad su edad era 34. Esto debido al estado de su organismo, producto de los efectos del alcohol y las drogas. 

Billie Holiday, por su parte, fue víctima de las drogas, así como de hombres violentos, pero también fue defensora contra los linchamientos a negros y los ahorcamientos. Todo esto llevó a que la historia del jazz sea también la historia de la libertad. 

Esta música era libre y ponía a bailar a más de uno. Todavía hoy es un referente en contra del racismo, porque se califica como la gran música negra.

El jazz es concebido como un símbolo de paz, que reduce tensiones entre las personas, los grupos y las comunidades. Además, la UNESCO alega que fomenta la igualdad de género y promueve la innovación de los artistas al estilo musical a través de la improvisación y la integración de diversas culturas musicales tradicionales, para adecuarlas a la época moderna. Se estima al género como un tipo de música que acaba con las barreras sociales y permite abrir campo a la comprensión y tolerancia. 

Asimismo, se acentúa el hecho de que el jazz promueve la interacción e integración de los jóvenes que tienen orígenes marginados. Por ello, también la UNESCO lo reconoce como mucho más que un género musical, asegurando que el jazz permite la construcción de sociedades menos excluyentes.  

Todo esto lleva a preguntarse: ¿qué habría sido del mundo sin los aportes de Miles Davis y su trompeta? Simplemente la vida sin el jazz es inconcebible. Este hombre de ascendencia afroamericana se convirtió en una estrella y permitió que muchos otros entraran al género, sin importar el color de su piel. Ya no importaba ser blanco o negro, pues sólo bastaba el talento. 

En el jazz hay de todo, desde grandes nombres que tienen importantes álbumes y han triunfado en la escena musical, hasta jóvenes que se unen para hacer música en una pequeña habitación, sin mayores pretensiones, pero que disfrutan las melodías. Así como otros que tocan en bares y locales nocturnos, mientras los comensales se distraen y solo escuchan su música al fondo. 

 

 

Una anécdota 

Una cliente que estaba en el Village Vanguard de la ciudad de Nueva York, pasó a la historia sin siquiera saberlo. Una noche del año 61, mientras estaba compartiendo unas copas con amigos, tres músicos subieron a la tarima. Se trataba de uno de los mejores pianistas de todos los tiempos, Bill Evans, el baterista Paul Motian y el bajista Scott Lafaro, quien falleció un mes después. 

Los clientes siguieron tomando sus copas, disfrutando y escuchando la música de fondo, al tiempo que el trío continuaba creando maravillas musicales en escena. Entonces, justo cuando el grupo terminaba de tocar el tema I loves you Porgy, exactamente en el minuto 5:21, entró en la grabación una risa de una mujer, que quedó grabada y pasó a la historia de forma enigmática.