Última actualización: 20.11.19

 

Desde que nació, a Maikol Pentón González le gustó el toque del tambor e improvisaba con envases de pintura vacíos. Es un niño que lleva el ritmo de los tambores en sus venas, ya que en su familia hay varios percusionistas que lo han inspirado desde que estaba en el vientre de su madre.

 

Su tía, la percusionista Ivette González Kessel le enseña los ritmos del tambor y dice que, a pesar de ser solo un niño, Maikol hace las técnicas del tapao y manoteo con profesionalismo. Por lo tanto, las redes sociales y periódicos de Cuba han hecho viral el talento de este pequeño prodigio del tambor. Ivette toca en la agrupación musical Las Canelas, de modo que el entorno de Maikol siempre está lleno de música latina.

 

Prefiere el bongó que los juguetes

Desde muy pequeño, Maikol golpeaba los juguetes con lápices, por lo que a la edad de 2 años su familia le compró unas tumbadoras, instrumentos muy útiles para tocar ritmos latinos como el son cubano, salsa, merengue, entre otros. En este sentido, el niño pasa más horas tocando tambores que jugando con coches o muñecos.

Maikol arma su batería completa en el salón de su casa, utilizando caja, bongó y tumbadoras y toca como si estuviese en un escenario junto a La Sonora Matancera, una agrupación cubana muy reconocida que ha trascendido a través de los años.

Por otra parte, cabe destacar que este talentoso niño pertenece a una agrupación infantil de su escuela llamada Los Kini-Kini, en la que debuta como percusionista. No es solo un pasatiempos para Maikol, pues su tía dice que cuando crezca será un músico profesional. Desde que le regalaron el bongó no ha parado de tocarlo; en un vídeo disponible en Internet se puede ver cómo toca repiques alegres en este instrumento.

Con el tiempo se verá el fruto de Maikol, quien prefiere ver vídeos del famoso percusionista puertorriqueño Giovanni Hidalgo por encima de dibujos animados o videojuegos. Dicho músico es una de las mayores inspiraciones para el niño y los vecinos del barrio lo comparan con Miguel Angá Díaz, quien fue uno de los mejores percusionistas de Cuba. Esto es porque Miguel fue como Maikol, un músico que nació con el talento.

 

 

Diversidad de instrumentos musicales

Este niño cubano no solo toca tambores, sino que también tiene talento para ejecutar el güiro y las maracas. Además, la limitación de no tocar otros instrumentos se debe a la situación económica de su familia, pues esta aún no ha podido comprarle unos tambores batá.     

Sin embargo, Maikol no se preocupa por cuánto cuesta un determinado tambor, pues simplemente le gusta la batería que arma con envases de pintura vacíos o prácticamente todo lo que suene similar a un instrumento de percusión, transmitiendo su alegría a través de ritmos improvisados. Es decir, solo coge un par de lápices y toca con los envases o juguetes que encuentre.

Aunque llevar el tiempo y ritmo en las maracas o el güiro no es tarea fácil, incluso la técnica es compleja, esto no es un impedimento para el niño, pues lleva la música en la sangre. La percusionista Diurys Valdés, quien es directora de la agrupación Rumba Morena dice que Maikol tiene sonoridad, lo cual es difícil lograr en instrumentos que tienen membranas de cuero. En pocas palabras, desde que tenía 1 año de edad ha demostrado su talento natural para ser percusionista.

 

Maestros famosos han reconocido su oído musical

Debido a su pasión por la música y su forma de tocar los tambores, con apenas 2 años fue valorado por varios maestros destacados, por ejemplo, Eduardo Córdova, el cual es conocido como el rey del tambor. Además, ha sido valorado por otros maestros, quienes han considerado que su edad lo distrae un poco, pero cuando crezca podrá ser un gran percusionista.

Tiene tanta facilidad innata para la percusión que cuando toca baila al mismo tiempo, algo que no todas las personas pueden hacer, ya que eso requiere de mucha práctica. Por esa razón, su tía Ivette dice que Maikol tiene el toque, refiriéndose en términos coloquiales al talento y facilidad con que el pequeño toca.

 

 

Un niño que inspira a otros

Gracias al talento musical para tocar los tambores, Maikol inspira a los niños de Cuba y el mundo entero, para que se apasionen también con la música, sembrando buenos valores, lejos de la delincuencia infantil. Asimismo, la paz es una de las cosas que más refleja Maikol a través de los repiques de tambor. Incluso, cuando toca se puede ver la conexión entre él y los instrumentos.

Actualmente, muchos niños son utilizados y maltratados por los adultos, quienes los ponen a trabajar desde pequeños. Sin embargo, Maikol y su familia son un ejemplo a seguir por muchas padres y niños. Él estudia y en sus ratos libres toca los tambores, teniendo una familia que lo ha guiado por el camino del bien.

En pocas palabras, Maikel es un agente de cambio para la sociedad y así como toca los cueros del tambor ha llegado al corazón de muchas personas que lo admiran y siguen a través de Internet. 

 

Vocación para ser músico

No es muy sencillo para las personas descubrir qué carrera universitaria quieren estudiar o qué negocio emprender para alcanzar sus metas. Esto es porque hay muchas áreas en las cuales pueden dedicarse. No obstante, en esta ocasión se ha hecho referencia a un hombre que desde niño sabe a qué dedicará su vida en el futuro y es Maikol Pentón González.

Este pequeño con tan solo 5 años de edad ha descubierto su vocación, así que sirve de ejemplo para aquellas personas que les gusta la música y no se han decidido a estudiarla. Una vez alguien le preguntó que si deseaba algo aparte de la música y simplemente se quedó pensando, es decir, no sabía qué responder, porque en definitiva su vocación es ser músico percusionista.