Última actualización: 12.11.19

 

La armónica ha sido un instrumento con gran influencia en el mundo musical para la interpretación de distintos géneros. Sin embargo, su incorporación a la palestra musical no fue fácil, ya que ha recorrido un largo camino evolutivo para convertirse en el instrumento de gran influencia que conocemos hoy día.

 

La historia de la armónica tiene un origen oriental, puesto que fue el emperador Nyn Kwya quien inventó un instrumento musical que incorporaba a su estructura unas lengüetas fabricadas en metal y con un funcionamiento independiente. Dicho equipo recibió el nombre de “Sheng”, que según los estudiosos sería el primer predecesor de lo que actualmente conocemos como armónica. Si bien este concepto manejado en China fue bastante innovador, al llegar el instrumento a tierras europeas en pleno siglo XVIII, los inventores concluyeron que dicha mecánica aplicada al “Sheng” era similar a la manejada por ellos para la construcción del armonio y la concertina.

Durante el año 1821, un joven relojero conocido como Christian Friedrich Ludwig Buschmann, decidió patentar un instrumento que inicialmente servía para la afinación de los órganos. “Aura”, como el inventor nombró a dicho instrumento, constaba de un total de un total de 15 tubos metálicos agrupados de forma horizontal. La estructura era bastante sencilla, incorporando únicamente lengüetas que al ser sopladas producían sonidos con una afinación netamente cromática. Lo mejor de “Aura” era que permitía crear un máximo de 20 notas, con la particularidad de que cada una de ellas podía alargarse tanto como el intérprete quisiera y de manera sostenida.

Desde este momento en adelante, el diseño fue imitado y modificado por varios inventores, destacando en 1826 Richter, quien incorporó 20 lengüetas y 10 agujeros. Por su parte, Matthias Hohner empleó lengüetas de tipo sopladas y aspiradas pero conservando la afinación estándar de Richter. El diseño poseía 10 celdas y cada una tenía dos lengüetas respectivamente. Ya en 1857, Hohner comenzó la reproducción en masa de dicha armónica, convirtiéndose en pionero con respecto a su fabricación.

 

Evolución musical de la armónica 

Con respecto a la evolución musical de la armónica, tenemos que mencionar las interpretaciones africanas del instrumento, efectuadas por los trabajadores que hacían vida en el campo, quienes reproducían sin inconvenientes sonidos melancólicos y rítmicos que invitaban a bailar. Más tarde, estudios musicológicos revelaron que las armónicas de blues tienen la peculiaridad de permitir bajar algunas de sus notas, cambiando la afinación mediante la presión efectuada en el aire soplado o aspirado, lo que fue un descubrimiento eventual.

 

 

La armónica vuelve a estar presente como acompañamiento de los “cowboys” frente a las acostumbradas fogatas para amenizar sus noches en el lejano oeste. De esta manera, se originó el estilo de armónica western, mientras que en la parte norte surgían las tonadas country, interpretadas por los blancos.

Este género, aparte de usar la armónica, también sumaba otros instrumentos como el violín, mandolina, bajo y guitarra. Además, su aparición fue casi simultáneamente con el “blues rural”, tocado en los conocidos bailes granjeros.

En una segunda etapa de la evolución musical de la armónica, no podemos dejar de mencionar que Paul Butterfield se encargó de popularizar dicho instrumento como un complemento de gran importancia para la música rock. Este hecho, de cierto modo, fue contraproducente para el blues durante la década de los 50, ya que suscitó un dramático descenso de sus ventas.

Durante este mismo periodo, el blues se abría puertas en Europa y debido a la presencia del rock británico con origen precisamente en dicho género, se inició su resurgimiento a finales de los sesenta. Así, la armónica logró posicionarse como un instrumento de “rock and blues”, gracias a la ayuda de los grandes intérpretes del momento.

A partir de los 80, el interés por el blues fue ascendiendo progresivamente e incluso durante finales del siglo XX el concepto que englobaba el género blues adoptó algunos elementos del jazz, entre otros estilos, creando una estructura que superaba los 12 compases.

 

Armónicas diatónicas: Número uno en ventas en todo el siglo XX

1896 es el año del nacimiento de la armónica diatónica Marine Band, nombre otorgado por su creador Hohner Marine Band. Se trata de una armónica clásica que no ha sufrido muchas modificaciones a lo largo de los años. De hecho, en 1996, celebrando sus primeros 100 años en el mercado, se lanzó una edición limitada en la que destaca una atractiva cubierta en tono dorado.

Los expertos en el tema musical saben que la armónica diatónica, provista con un total de 10 celdas en su boquilla, es el producto que registra mayores ventas en todo el siglo XX, siendo este un posicionamiento que ha logrado mantener hasta la actualidad.

 

 

Principales marcas fabricantes de armónicas

Como era de esperarse, un instrumento con el nivel de trayectoria de la armónica posee un sitial de honor en el mercado, siendo fabricado por distintas marcas. En este sentido, no es de extrañar conseguir varios modelos dentro de cada familia de armónicas. Un buen ejemplo de ello es la casa de origen alemán Hohner, que en la actualidad tiene un promedio de 60 modelos. Entre ellos podemos hacer mención del “Little Lady”, una armónica con un formato de tan sólo tres centímetros, siendo una estructura bastante compacta. Por su parte, “Chord Harmonica” es un instrumento con una longitud de 56 centímetros y 384 lengüetas diseñado para la interpretación de un total de 48 acordes.

Es importante mencionar que este último diseño es uno de los más costosos. Sin embargo, como comentamos inicialmente, existen muchas más opciones patentadas por esta marca, por lo que no sería difícil conseguir la mejor armónica de relación calidad precio en alguna de las líneas desarrolladas por Hohner.

Pero esta no es la única casa fabricante de renombre referente a la construcción de armónicas, ya que existen otras muy bien posicionadas como las japonesas Suzuki y Tombo, la multinacional China Huang, las brasileñas Bends y Hering, así como también otros cuantos comercializadores emergentes.