Última actualización: 12.11.19

 

Al hablar de blues estamos haciendo referencia a un ritmo legendario, cargado de sentimientos y melancolía. Asimismo, destacan las tonadas llenas de una verdadera fuerza interpretativa. Entre los grandes de este género destaca el armonista James Cotton, quien realizó aportes significativos para el desarrollo del blues.

 

El blues es un estilo musical con una marcada influencia en ritmos como el jazz, soul, rock and roll, entre otros. Su origen data de finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, siendo un medio de expresión empleado por los esclavos, quienes hacían vida en las plantaciones. La letras y ritmos estaban cargados de una fuerza avasallante, transmitiendo la melancolía propia de las problemáticas personales y sociales.

Es esta la esencia del blues, que con el paso del tiempo se ha ido perfeccionando gracias a significativos intérpretes que han agregado matices propios a cada una de las tonadas. En este sentido, han sido cuatro los intérpretes de mayor influencia en este género musical. Sin embargo, uno de ellos logró innovar con un estilo propio dado con su armónica y convertirse en una verdadera leyenda del blues. Se trata de James Cotton, quien no necesitó tener la mejor armónica del momento para iniciar a temprana edad lo que sería una verdadera revolución rítmica, que lo llevaría a la fama. 

 

Nace una leyenda del blues

El primero de julio del año 1935, Misisipi vió nacer a James Jimmy Cotton, quien años más tarde desarrolló la pasión por la armónica tras escuchar una interpretación radial de Sonny Boy Williamson II. Su padre era predicador, por lo que se mantuvo en contacto desde temprana edad con los instrumentos musicales. De hecho, Cotton aprendió a tocar la batería inicialmente.

A temprana edad se fue a vivir con su tío y esta fue la oportunidad perfecta para conocer a Sonny Boy Williamson II, quien se convirtió en su tutor y mentor, logrando de esta manera aprender diversas técnicas del blues estadounidense. Con dichos fundamentos, Cotton comenzó la revolución rítmica que conjuga su particular estilo al interpretar la armónica, sumada al estilo melancólico del blues.

Tiempo más tarde formó parte de Muddy Waters, en donde logró hacerse de una gran popularidad como armonista debido a su innato talento, que le permitió brillar con luz propia dentro de la agrupación.

Pasado un tiempo, conformó su propia banda llamada James Cotton Blues Band, que logró gran aceptación por parte de los seguidores del género. Además, colaboraron con grandes de la música como Janis Joplin, Led Zeppelin, entre otros. Para este entonces, el músico trataba de abrirse camino en solitario, grabando algunos álbumes que disfrutaron de alto éxito.

Cotton participó en innumerables festivales y sus trabajos discográficos fueron merecedores de variadas premiaciones, siendo considerado junto a Big Walter Horton, Little Walter y Sonny Boy Williamson II como los armonicistas con mayor influencia y fama adquirida de su época.

 

 

El legado de Cotton

James Cotton es reconocido porque alrededor de los años 50 reinventó totalmente el blues, incorporando a su lineamiento rítmico un estilo innovador dado por su particular estilo de tocar la armónica. De esta manera, Cotton logró agradar a las masas con una serie de compases cargados de sentimientos y pasión desbordante, que invitaban rápidamente a marcar el ritmo moviendo los pies. 

El intérprete logró revolucionar el mundo del blues imprimiendo su estilo propio a través de los acordes emitidos por la armónica, convirtiéndose en el pionero de dicha fusión de ritmos.

En este sentido, podríamos decir que el legado de Cotton comienza con dicha innovación a las tonadas del blues, que a lo largo de su carrera musical se vería reflejado en su extensa discografía y colaboraciones con artistas de renombre. Sin embargo, los musicólogos concluyen que el mayor legado se encuentra específicamente en las grabaciones realizadas con su agrupación The Jimmy Cotton Blues Quartet y en las efectuadas en solitario.

 

Premiaciones recibidas

James Cotton ha tenido una larga trayectoria en la que se suman un gran número de premiaciones, reconocimientos, nominaciones, entre otros. Entre los más destacados, tenemos el Grammy obtenido por su banda James Cotton Blues Band durante el año 1984, gracias a la producción discográfica “Live from Chicago”, mientras que tres años más tarde, en 1987, consigue un segundo galardón con “Take me back”. Igualmente, durante esta década obtuvo varias nominaciones al Grammy.

En 1996 se alza con el premio al mejor álbum de blues con su producción “Deep in the Blues”. En 2006 el Salón de la Fama del Blues incluye su nombre y para el año 2013, presenta el que se convirtiese en el último trabajo de estudio: “Cotton Mounth Man”. Asimismo, durante el año 2014 recibe el premio Blues  Music Award por su álbum “Tradicional Male Blues Artist”. No podemos dejar de mencionar todas las nominaciones conseguidas por el artista como el mejor instrumentalista, showman y compositor. De igual manera, los numerosos festivales, tanto en europa como américa, a los que Cotton llevó sus líricas explosivas y originales ritmos, que actualmente forman parte de la cultura musical del blues.

 

 

Acerca del blues

El blues es un género musical que conjuga un registro vocal y acordes instrumentales con un patrón de tonadas repetitivas, caracterizadas por poseer una composición rítmica de 12 compases. Su origen data de los inicios del siglo XX en Estados Unidos, en donde las comunidades afroamericanas sureñas entonaban canciones espirituales, de trabajo, gritos del campo, rimas irlandesas, escocesas e inglesas.

La música blues empleaba técnicas de tipo expresivas dadas por instrumentos como la guitarra y la armónica. Además, es importante resaltar que sus líricas, a diferencia de otros géneros, se enfocan en resaltar los sentimientos, en vez de seguir un lineamiento narrativo de una historia.

El blues ha tenido influencia tanto en la música occidental como en la popular estadounidense. De hecho, de él derivan géneros como el góspel, jazz, rap, rock, rhythm, rock and roll, country, funk, heavy metal, pop, entre otros.

El blues posee una interpretación bastante compleja en la que pone de manifiesto la tristeza y la melancolía, pero no solo de manera vocal sino a través de los ritmos. De esta manera, el músico ahoga las cuerdas de la guitarra  mediante diferentes técnicas, creando gemidos que se complementan con las tonadas repetitivas emitidas por la armónica al soplar o aspirar. Adicionalmente, las métricas son acompasadas con un bajo eléctrico, piano, saxofón, trompeta, trombón y la voz.