Última actualización: 17.09.19

 

Las nuevas tecnologías aplicadas a la música, la generación de ritmos elaborados con programas y consolas inteligentes son algunos de los obstáculos a los que se enfrentan actualmente las guitarras eléctricas, que están siendo dadas de baja en las principales listas de compra. ¿Lograrán sobrevivir en un mundo invadido por la música urbana?

 

La guitarra eléctrica es uno de los estandartes musicales con mayor fuerza, que ha sido parte de la evolución de distintos géneros a nivel mundial. De esta manera, podemos partir desde el Rock and Roll de los años 40, pasando por los inicios del rock en los 50, el punk de los 70 y todos los demás géneros y subgéneros que han surgido con el paso de los años. 

Cada época ha sido marcada por un género musical, trayendo con él una determinada ideología e indumentaria, siendo un estilo de vida adoptado por los seguidores de dicha tendencia.

Si hacemos hincapié en los ritmos y acordes generados por la guitarra eléctrica, descubriremos que es un instrumento capaz de brindar distintos matices en cada canción, sonidos estridentes, acompasados e imponentes, con una métrica limpia, potente y que se adapta a diversos estilos musicales. Por ello, no es de extrañar la gran popularidad adquirida por este instrumento en la palestra musical.

Décadas atrás, con el surgimiento del rock alternativo e incluso de la electrónica, el uso de la guitarra eléctrica sufrió un declive. Sin embargo, esto no fue un impedimento para que muchas bandas continuaran brindándole al mundo tonadas explosivas dignas de este instrumento. Asimismo, se abrió un importante espacio en el mercado musical internacional, surgiendo diferentes modelos capaces de satisfacer las necesidades de los intérpretes más exigentes.

Tras aproximadamente siete décadas de su aparición, la guitarra eléctrica vuelve a experimentar un pequeño relego, pero esta vez a causa de la música urbana, que carece de instrumentos musicales y en su lugar emplea pistas elaboradas con ayuda de programas especiales.

 

La guitarra como icono cultural

Cuando nos referimos a la guitarra eléctrica, no sólo se trata de un instrumento musical, sino de un icono que ha logrado trascender en el tiempo. Se trata de un objeto inanimado, pero cargado de gran poder y con una simbología que puede ser interpretada de diferentes maneras, según la ideología de cada persona. Una guitarra eléctrica es libertad, espontaneidad, aprendizaje, sexualidad, anarquía, esfuerzo, ritmo. Es todo un fetiche, perteneciente a una cultura con raíces afianzadas en el Rock and Roll y que evolucionó a otros géneros y subgéneros, acompañando así a muchas generaciones por décadas.

De hecho, Patti Smith, cantante estadounidense que se dio a conocer durante el movimiento Punk, en cada uno de sus conciertos levanta en alto su Fender y grita eufóricamente que esta es “el arma de su generación”.

 

 

Reducción significativa en las ventas

Estados Unidos sin lugar a dudas es la cuna de la guitarra eléctrica, por lo que su posicionamiento en este mercado ha sido indiscutible, así como también el buen volumen de ventas y proyecciones a futuro de las principales marcas fabricantes.

Sin embargo, el panorama dio un giro inesperado durante el período 2008 – 2017, mostrando un marcado declive en las ventas, que atrajo consecuencias para algunas compañías, siendo el caso puntual de una de las compañías líderes en lo que respecta a la fabricación de instrumentos musicales, como lo es Gibson.

El reporte de Music Trades señaló en ese momento una reducción del 22,7% en la venta de guitarras durante este lapso de nueve años. Si enfatizamos un poco en las cifras, encontraremos que en 2008 las ventas se registraron en 1.452.000 guitarras eléctricas, mientras que el 2017 cerró con 1.230.000 unidades. La diferencia fue 222.000 ejemplares.

 

Tecnología en la palestra musical: ¿enemiga o aliada?

Si bien las cifras de ventas del instrumento son importantes, también lo son los géneros musicales que lideran las ventas en la industria. Seguramente, te estás preguntando ¿qué relación tienen ambos aspectos? Con el surgimiento de nuevos géneros urbanos como el rap, trap, R’n’B o las vedettes del dance pop, la presencia de las guitarra eléctrica en el escenario se hace innecesaria. Este instrumento emplea otra clase de ritmos como el hi hats, patrones elaborados a través de apps, consolas de sonidos especiales, entre otros equipos tecnológicos.

Las nuevas generaciones están adaptándose rápidamente a estos sonidos preelaborados. De hecho, muchos jóvenes en lugar de buscar en los catálogos de compra para encontrar la mejor guitarra eléctrica del momento y así tomar clases para aprender a tocarla, recurren a otros recursos como las mezcladoras de sonidos, que poseen amplias galerías con múltiples tonadas de distintos instrumentos, incluyendo la guitarra eléctrica. En este sentido, sólo tendrían que preocuparse por aprender a mezclar y editar las pistas.

 

 

Guitarra eléctrica vs acústica

Es un hecho que la presencia de la guitarra eléctrica ha disminuido de la escena musical, ya que son cada vez más los artistas que optan por usar sonidos prefabricados en estudio. Así que el artista, al presentarse en el escenario, sólo tendrá que llevar a cabo su performance junto al grupo de bailarines que generalmente le acompaña, sin requerir de una banda con batería, bajo y guitarra eléctrica.

Al revisar las principales listas musicales, podemos apreciar que están siendo lideradas por raperos de la talla de Meek Mill, Drake, 21 Savage, Cardi B, así como también otros exponentes de géneros urbanos como Maluma, Bad Gyal, entre otros tantos.

La guitarra acústica ha logrado mantenerse a flote con figuras como Taylor Swift en un inicio, al interpretar música country. Asimismo, con Ed Sheeran, que obtuvo gran éxito durante 2018 al fusionar la guitarra con sonidos R’n’B.

Sin embargo, la guitarra eléctrica continúa luchando para no desaparecer. Bohemian Rhapsody logró posicionar nuevamente este instrumento por lo menos en las listas musicales, así como también bandas icónicas de todos los tiempos como U2, Rolling Stones, The Beatles, Roger Waters y los Eagles.