Última actualización: 17.09.19

 

Baena es uno de los municipios de Córdoba más ricos en cuanto a tradiciones culturales y sus tambores de Semana Santa no se quedan atrás. Además, es tanta la importancia y trascendencia de los judíos de Baena y sus redobles de tambor que la Unesco los ha nombrado como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

 

Esta costumbre se inicia en vísperas del día de San José, asimismo, es llevada a cabo durante cinco días de Semana Santa, específicamente desde el miércoles hasta el domingo de resurrección. Cabe destacar que los judíos de Baena se visten con trajes rojos y pelo largo, diferenciándose entre los coliblancos y colinegros. Aunado a ello, se cuelgan en los hombros los tambores o bombos de Baena, para tocar mientras van de procesión por las calles del pueblo.

 

El toque peculiar del tambor de Baena

Este toque de tambor es caracterizado principalmente por los redobles y ritmos de marcha. Además, mientras van caminando todos los judíos deben llevar el mismo ritmo, como si estuviesen tocando en una orquesta. Sin embargo, la mayoría de los que tocan los tambores no son músicos profesionales, sino que aprenden a tocar gracias a sus generaciones pasadas, por ejemplo, sus padres y abuelos. De este modo, los niños, jóvenes y adultos pueden participar de esta importante tradición.

Cabe destacar que al igual que otros instrumentos de percusión, los tambores de Baena deben tocarse con un par de baquetas, estos accesorios son usados en cada mano del ejecutante, para realizar los redobles con precisión. Además, al momento de tocar los participantes se rotan en cuanto a la improvisación, realizando redobles auténticos mientras van caminando por las calles en las procesiones cristianas. Esto significa que tocan solos de tambor cuando los demás llevan un ritmo fijo.  

Debido al nombramiento que le ha dado la Unesco a esta tradición cultural, los judíos colinegros y coliblancos se han preocupado más por preservar la costumbre de los tambores y la forma de tocarlos. Actualmente, los judíos forman parte de 16 cuadrillas y cuentan con tres mil baenenses. Estos participan en seis procesiones cada cuaresma, por ejemplo, las de Jesús Nazareno y San José.

 

 

Fabricación artesanal de los tambores de Baena

Al realizar una comparativa de tambores (Aquí puedes encontrar unas opciones para comprar), quizá los de Baena puedan ser parte de la lista, pues, aunque diversas marcas de instrumentos fabrican tambores con maquinaria industrial, en este lugar son realizados de manera artesanal. Esto es lo que caracteriza mucho más el sonido auténtico que emiten los tambores de Baena en las procesiones de Semana Santa.

Además, la fabricación de estos tambores involucra diversos procesos, por ejemplo, la latería, arte mediante el cual se crean las cajas de resonancia y la carpintería, para la elaboración de los aros. Estos últimos son hechos con madera de haya, ya que es moldeable y se puede doblar en forma circular. Por consiguiente, un tambor de Baena está hecho de materiales resistentes que producen un buen sonido brillante con alto volumen.

En otro orden de ideas, para la construcción de estos tambores se ven involucrada la guarnicionería, mediante la que se hacen las anillas de los tensores. Asimismo, es usada la curtiduría, pues a través de esta se prepara la piel de cabra, proporcionando al tambor ese sonido de redoblante. Otro material que es utilizado en la fabricación de estos tambores es el cordel entrelazado, el cual sujeta los aros y la piel de cabra a la caja de metal.

Por último, mencionamos a las baquetas de madera, que son los accesorios con los cuales se golpea la membrana del tambor. Todo esto quiere decir que los tambores son fabricados de manera artesanal y con materiales de gran calidad.

 

El impulso económico y social de los tambores de Baena

La tradición cultural de los judíos de Baena y sus llamativos ritmos de tambor han llegado a conocerse por muchas personas en otras provincias de España y el mundo entero, sobre todo después de que esta celebración cultural fuese nombrada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Así pues, este nombramiento dado por la Unesco ha sido un impulso para que el mundo entero ponga sus ojos y oídos en esta tradición de la idiosincrasia baenense. Guillermo Iván Bernal, quien es el presidente de la Agrupación de Cofradías de la Semana Santa en Baena, piensa que actualmente los colinegros y coliblancos deben esforzarse más por hacer esta actividad religiosa y folklórica muchos mejor cada año.

Las visitas de turistas en Semana Santa en el municipio de Baena ha sido mayor, de manera que esta tradición ha traído un impulso económico y social a este territorio español. Es decir, debido al esfuerzo que el pueblo de Baena ha hecho por realizar una Semana Santa diferente, muchas personas de otras partes del mundo visitan el municipio. 

 

 

Transmitiendo el legado a las siguientes generaciones

En el municipio de Baena la tradición de los tambores se pasa de una generación a otra. Es posible ver a un niño con su padre, abuelo y bisabuelo tocando en la procesión, pues para todos ellos es muy importante esta fiesta cultural y anual. En este lugar no solo se transmiten los ritmos del tambor, sino también el legado de los colinegros y coliblancos. Esto incluye el modo de vestir, por ejemplo, su ropa de color rojo y negro, el casco con el plumero y todos los ornamentos típicos de los judíos de Baena.

El casco es de metal, generalmente está hecho de latón color dorado y tiene un diseño similar a los cascos de los oficiales romanos. Además, aunque pesan un poco, los habitantes de Baena los usan durante todas las procesiones desde el miércoles hasta el domingo en la Semana Mayor.

Sobre el casco se encuentra ubicado el plumero, el cual puede ser de un solo color o varios. Este accesorio ejerce un mayor peso para el casco, pero en la cultura de los judíos esto no representa un inconveniente, sino que caminan y tocan por las calles con fe y entusiasmo.

Por último, cabe destacar que los fabricantes de los cascos y tambores enseñan a sus hijos y nietos todos los secretos de este arte, para que ellos a su vez hagan lo mismo en el futuro. Los baenenses no solo aman esta celebración, sino que respetan todos los detalles culturales.