Última actualización: 20.11.19

 

Estos podrían ser los tambores más versátiles y antiguos del Reino Unido, los Folkton Drums, que fueron encontrados en diversas excavaciones arqueológicas a partir del siglo XIX. Gracias a ellos se ha desvelado uno de los misterios más importantes de la edad de piedra, la construcción de monumentos prehistóricos como el de Stonehenge.

 

Quizá son réplicas de posibles tambores de madera, pues de este material serían más livianos para trasladarlos de un lado otro. Sin embargo, el hecho de que los arqueólogos encontraran estos tambores de tiza puede significar que tenían un valor más importante que el de instrumentos musicales. Es decir, puede ser que los antepasados utilizaban estos tambores en rituales espirituales, ceremonias matrimoniales, cosechas, entre otras actividades culturales.

 

Tambores que trascienden a través de los años

En 1889 fueron encontrados tres de los tambores cerca de Folkton en Yorkshire y el cuarto fue hallado más de un siglo después en West Sussex. Según los estudios son de 5000 años atrás, es decir, fueron tallados en bloques de tiza por personas que practicaban la agricultura en el período neolítico.

En un principio, no se sabía el uso que los antepasados le dieron a estos tambores, pero gracias a unos estudios dirigidos por el profesor Mike Parker Pearson, del Instituto de Arqueología del University College de Londres se ha desvelado el misterio que guardan los Folkton Drums. Al enrollar una cuerda alrededor de algún tambor por 10 veces descubrieron una medida exacta de 3,22 metros.

En este importante hallazgo también participó la Universidad de Manchester y los resultados del estudio se publicaron en el British Journal for History of Mathematics. Según el equipo de trabajo de ese momento, los cuatro tambores ofrecen la misma unidad de medida, 3,22 metros.

Quizá se trate de los mejores tambores de la historia de la humanidad, ya que al ser de tiza, su durabilidad supera a casi cualquier instrumento musical.

 

 

Importancia de este descubrimiento

Años atrás se había desvelado que la unidad de medida estándar usada en la construcción de monumentos prehistóricos como el de Stonehenge y Durrington fue de 3,22 metros. Esto significa que las personas usaban esta unidad de medida para establecer los diámetros de grandes estructuras circulares de madera o piedra.

No sabemos por qué lo quisieron así los antepasados, pero si estamos seguros de que no se equivocaron en la construcción de estos monumentos, ya que duraron hasta el día de hoy. Además, es un hecho que demuestra los grandes avances de ingeniería y arquitectura de la edad de piedra.

Es tan importante este hallazgo que actualmente cualquier persona puede visitar el Museo Británico para ver los tambores de Folkton.

 

Figuras talladas en los tambores

Un aspecto a destacar respecto a estos círculos de tiza es el arte que puede verse en el exterior de cada uno. Se trata de líneas y dibujos que coinciden en la mayoría de los tambores. Los bloques de tiza fueron tallados de manera artesanal. Este hecho tiene relación con la forma en que los seres humanos hacen en la actualidad los tambores, pues en muchas ocasiones los tallan con figuras alrededor, sobre todo si se trata de instrumentos de madera.

Aunque pase el tiempo no cambian algunas costumbres de la humanidad, pues podemos ver que un estilo de hacer tambores de hace 5000 años no se diferencia del todo a la actualidad. En cambio, este descubrimiento inspira a los fabricantes de tambores actuales, ya que, si los antepasados tallaban con tanta perfección los robustos bloques de tiza, mejor aún debe hacerse esta tarea con los materiales usados actualmente.

 

Los Folkton Drums y su relación con la geometría

Los estudios han determinado que estos tambores ofrecen la misma unidad de medida de 3,22 metros. Sin embargo, unos son más grandes que otros. Esto demuestra los grandes avances en geometría y matemáticas que tenían los británicos hace 5000 años.

Al darle diversas vueltas a los tambores con una cuerda se puede obtener una medida de longitud estándar de 3,22 metros. Por ejemplo, al tambor más pequeño se le dan 10 vueltas exactas con una cuerda para poder conseguir esta unidad de medida. Por otra parte, en los tambores más grandes 9, 8 o 7 vueltas son suficientes para alcanzar la misma longitud.

En pocas palabras gracias a cualquiera de los Folkton Drums podían realizarse las medidas de las piedras con exactitud, así como la distancia entre cada una. Por si fuera poco, los diámetros de las circunferencias para monumentos como Stonehenge y Durrington fueron realizados a través de múltiplos de la medida estándar de 3,22 metros.

 

 

Tambores para el trabajo y entretenimiento

Una teoría que podría ser cierta respecto a los monumentos prehistóricos como el de Stonehenge y Durrington es que en el primero fue hecho de piedra para dedicarlo a los muertos y el segundo era de madera debido a que allí celebraban la vida. Es decir, la piedra duraría toda la vida, en cambio, la madera no.

Se cree que en los solsticios de verano e invierno las personas venían de lugares lejanos a disfrutar de este fenómeno natural. El sol atravesaba en línea recta un par de piedras de los monumentos. Por lo tanto, los antepasados se congregaban de manera religiosa para esperar el momento en el que los rayos del sol pasarán entre las piedras.

Según descubrimientos dirigidos por el profesor de arqueología Mike Parker Pearson, muchas personas se acercaban en estas fechas del año, ya que se encontraron muchos restos de comida en los alrededores de cada monumento. En pocas palabras, las personas no sólo iban a trabajar en la construcción del lugar y enterrar las cenizas de sus muertos, sino también aprovechaban la ocasión para celebrar fiestas, comer y reproducirse. Incluso, a pesar de que era un pueblo que vivía de la agricultura, cerca del lugar no se encontraron ningunos restos de elementos relacionados con ese trabajo.

Por lo tanto, había rituales y fiestas en las que quizá se tocaban los tambores y cuernos, siendo los instrumentos musicales más importantes del período neolítico.