Última actualización: 12.11.19

 

Aunque los expertos podrían decir que un piano acústico nunca llegará a compararse un piano digital, lo cierto es que estos últimos cada vez se eligen con más frecuencia. Pero ¿cuál es el motivo? Es preciso comprender las necesidades de los usuarios para poder encontrar la respuesta a esta interrogante.

 

Cuando nos sentamos a escuchar un recital de piano con un gran intérprete que está frente a un elegante e imponente piano de cola la experiencia de sonido e interpretación es cautivadora. Desde esta perspectiva, podríamos pensar que todo aquel estudiante de piano o intérprete desearía alguna vez hacerse con un ejemplar de este tipo de instrumento. No obstante, hay que tomar en consideración algunos detalles que hacen de este sueño algo poco práctico.

En primer lugar, no podemos evitar pensar en el coste que un piano acústico de cola podría llegar a tener. Estamos hablando de miles de euros que no todos podrían estar dispuestos a invertir. Pero este no es el único aspecto que podría preocupar a un músico promedio. También está el hecho de que un piano acústico necesita un mantenimiento constante que no es precisamente asequible. Esto se debe a que al incluir cuerdas en su diseño, para poder ofrecer el sonido esperado, tenemos que pensar necesariamente que estos elementos son susceptibles a los cambios de temperatura y que pueden perder su afinación. Entonces ya tenemos un segundo problema, la necesaria revisión periódica de un profesional que afine el piano, con su correspondiente pago de honorarios. 

Aunque podríamos analizar otros muchos factores, quizá el último y muy importante es el espacio que un piano acústico puede implicar.  La realidad es que con mayor frecuencia nos encontramos viviendo en un apartamento compacto, en el que no se pueden introducir toda clase de muebles solamente por que así lo deseamos y el acceso al apartamento no siempre permite introducir muebles de gran tamaño.

 

¿Que ofrece el piano digital en comparación a uno acústico?

 

Dimensiones compactas

Si analizamos las dimensiones que podría ofrecer uno de los mejores pianos digitales del 2019, estamos hablando de aproximadamente unas proporciones de 100 x 35 x 15 cm para una versión estándar de 88 teclas, que en octavas es equivalente a un piano acústico completo. En comparación, uno acústico puede medir alrededor de 146 x 180 cm en un diseño relativamente pequeño. Aquí ya tenemos una notable diferencia a favor del piano digital, que puede colocarse con facilidad sobre la mesa del comedor, un escritorio o alguna base especial.

 

 

Portabilidad

Por otro lado, el peso del instrumento es considerablemente mucho menor. Hay versiones de pianos digitales que no llegan a los 8 kg, aún contando con un teclado completo y otras opciones interesantes como altavoces integrados de tamaño considerable. Esto permite que el practicante pueda incluso llevarlo a sus clases o transportarlo para realizar algún recital o presentación sin que esto implique todo un estudio logístico como sucede con uno de tipo acústico.

 

Versatilidad

La posibilidad de elegir las voces del piano digital es algo muy atractivo para los intérpretes. Esto amplía las posibilidades de elegir, por ejemplo, un sonido de órgano para una interpretación de música sacra, o un sonido brillante para una melodía de jazz.

Por otro lado, nos encontramos con la posibilidad que los fabricantes han agregado de adaptar acompañamientos para las melodías. Así, puede ser que de manera precargada ya se encuentren algunos ritmos como salsa, rock, folk, samba, etc. Con ellos el pianista puede simular una verdadera orquesta que le acompaña en sus interpretaciones, para darle creatividad y realce a cada pieza.

También es posible incluso dividir el teclado, ofreciendo matices diferentes para la mano izquierda y para la mano derecha, lo que también proporciona muchas opciones a experimentar.

Otro aspecto que atrae también a los usuarios a elegir un piano digital es que con frecuencia encontramos funciones especiales enfocadas para ayudar a los estudiantes de música a mejorar sus habilidades, con guías de acordes, tonos, o incluso lecciones que pueden acceder desde la comodidad de su mismo piano digital. Hay casas de fabricantes que incluso han desarrollado aplicaciones que complementan el modelo, para que se puedan utilizar desde un dispositivo móvil.

 

Conectividad

Vivimos en un mundo interconectado, por eso no pueden faltar en un piano digital los puertos que permitan la transmisión del sonido hacia un ordenador o algún otro sistema para que las melodías sean almacenadas, editadas o mezcladas, conservando la calidad de sonido que se espera.

 

 

Sonido

Los músicos más exigentes han sido la inspiración base para las compañías fabricantes de pianos digitales, para lograr su objetivo de proporcionar a través de un piano digital la sensación de un piano acústico. De esta forma, se han creado pianos con sistemas de martillo, que simulan el golpe de la tecla con las cuerdas.

Además, ahora los mejores pianos digitales incluyen en sus diseños diversas cantidades de sensores, que les permiten identificar la fuerza con la que el pianista pulsa cada tecla y de esta forma consiguen interactuar dinámicamente en la melodía para responder a esta sensibilidad y a las necesidades de interpretación. Por eso, la experiencia de tocar un piano digital en la actualidad es muy diferente a la que se podría tener, por ejemplo, hace 15 años.

 

Mantenimiento y coste

Si bien, ningún instrumento está libre de mantenimiento, lo cierto es que para que un piano digital se conserve en óptimas condiciones el esfuerzo es mucho menor. Bastará con almacenarlo lejos del efecto del polvo para preservar sus mecanismos y partes electrónicas funcionando. Mantener su limpieza a través de elegir un paño apropiado y listo. No es necesario recurrir periódicamente a afinaciones costosas o de llamar al ebanista para que trate algún problema relativo a los materiales.

Además, en lo referente al coste de un piano acústico comparado con uno digital encontramos versiones muy asequibles que difieren por muchos cientos de euros a la compra de uno acústico, y que ofrecen una experiencia de sonido de gran calidad. Por eso encabezan las elecciones de compra de muchos usuarios hoy en día.

Como conclusión, no podemos asegurar que un piano digital lleguen en algún momento a igualar el sonido y experiencia de un piano acústico. Pero sin duda, podemos decir que este instrumento electrónico ha recorrido un largo camino para lograr satisfacer las necesidades de los usuarios, que desean expresarse a través de este bello instrumento.