Última actualización: 13.07.20

 

Siempre se ha dicho que uno de los sonidos más relajantes es el murmullo de las olas. En Croacia, las escalinatas conocidas como órgano majestuoso en el muelle de Zadar se han encargado, desde el año 2005, de dar voz musical a cada ola que llega al lugar, convirtiéndose así en uno de los atractivos turísticos más llamativos.

 

Los apasionados por la música no solo la escuchan en todos los lugares o a través de cualquier forma, sino que también quieren compartirla con el mundo. Oír con atención el trinar de las aves, el sonido del viento entre los árboles o el golpeteo de las olas te hace escuchar la verdadera música dentro de la naturaleza.

Nikola Bašić es un arquitecto y amante de la música que decidió no vivir para él solo el murmullo del mar, sino que a través de un gran y creativo diseño ha podido traducir al mundo las notas de cada ir y venir de las olas del mar Adriático en las orillas de Zadar.

 

Un órgano majestuoso

En Croacia, Zadar es una metrópoli que desde hace más de 19 años incluye al Órgano Marino como parte de uno de los atractivos turísticos más fascinantes de toda Europa. El Morkse Orgulje, traducido como el Órgano Majestuoso, deja asombrado a quien lo visita no solo por su obra arquitectónica, sino por la manera en que cualquiera que llega al lugar es atrapado por la música.

La velocidad y fuerza en el empuje de las olas se observan al tocar la superficie de cada escalón, pero que no es más que la fachada de todo un sistema de alta ingeniería que se esconde debajo de esta amplia escalinata de mármol. Esta no es solo una construcción majestuosa, sino única. A nivel de arquitectura, los habitantes de Zadar agradecen el haber roto con la monotonía de una estructura triste y simple que se suponía sería una obra para recuperar la devastación de la Segunda Guerra Mundial.

Por otra parte, le ha dado vida a este lado costero convirtiéndolo en un órgano marino natural cuyo comportamiento acústico de conciertos permanentes invita, cada vez, a más y más turistas de todas partes de Europa y el mundo.  

35 tubos

Este órgano gigante cuyo intérprete son las olas es un espectáculo difícil de ignorar y al que hay que reconocerle un trabajo de envergadura para su creación. El agua del mar y el viento junto a la labor conjunta de la ingeniería y la arquitectura permiten que el fluir de las olas logre un verdadero espectáculo musical. Con cada movimiento, el mecanismo es capaz de crear sonidos musicales distintos e irrepetibles a través de 35 tubos y una cámara de resonancia.

Los escalones de piedra blanca albergan debajo de ellos los tubos afinados y a lo largo de sus setenta metros de longitud dejan salir una melodía dulce de acordes aleatorios únicos a través de aberturas en su acera. Es un sistema de tuberías de polietileno y agujeros en la fila superior de los escalones el que recibe al agua del mar empujada por una considerable columna de aire. Después de recibidos agua y viento, estos se canalizan a los tubos que tienen especies de silbatos capaces de generar 7 acordes de 5 tonos. Al prestar atención, este sonido continuo te llena con su profundidad y variación de armonías.

Muchos de los que han tenido la oportunidad de disfrutar esta creación en persona la consideran una obra acústica digna de conocer. Cada ola toca su propia canción, ya que no son simples tubos amplificando el sonido natural del agua al golpear al muelle. Decidas contemplar el extenso mar sentado, de pie o caminando a lo largo de toda la estructura, escucharás música que se produce de manera natural, pero que se emana afinada y armoniosa desde el corazón de este gran órgano marino.

 

Un ocaso musical

El órgano marino de Zadar es verdadera música para tus oídos y relajación para todo tu ser. Traspasa las barreras de la música brindándote una de las vistas más relajantes para la mente humana: el extenso mar. Si llegaras a tener la oportunidad de trasladarte a donde se encuentra esta creativa forma musical podrás, al igual que mucha gente que ha ido, hacer meditación, leer, charlar o disfrutar de la puesta del sol.

Caminar por este muelle y observar la vista mientras que los acordes suenan no te harán dudar de cuál es el mejor órgano para escuchar y recomendarlo a tus amigos y familiares. Aunque se hace alusión a ciertos precedentes como el Wave Organ, existen claras diferencias entre ellos. Este, por ejemplo, situado en un embarcadero de San Francisco consta de 25 tubos creados a manera de escultura que amplifican el sonido cuando las olas impactan tanto dentro como fuera de la tubería. Es realmente impresionante la fuerza de sus sonidos cuando hay marea alta.

Por su parte, en Croacia, se le da la oportunidad a la madre naturaleza de crear su propia y verdadera música. Y, según visitantes muy complacidos, es uno de los lugares donde el ocaso se realza entre las notas musicales apreciándose como un verdadero espectáculo de la naturaleza. 

Reconocimiento a la obra

El haber decidido transformar un muelle en un embarcadero que hasta el momento pasaba desapercibido en una gran obra ha sido reconocido a nivel mundial. No solo fueron los comentarios positivos y descripción halagadora de visitantes y páginas turísticas desde el mismo momento de su apertura a todos, sino que con orgullo ganó, apenas a un año de su creación, el premio Europeo del Espacio Público Urbano.

Esto traduce la manera cómo Nikola Bašić junto a expertos en hidráulica marina, tuberías y órganos pusieron toda su pasión para brindar un espacio mejorado y transformado para el bien de todo el que tenga la oportunidad de ir y vivir esta magnífica experiencia musical junto al mar. En este pequeño espacio, podrás complacerte con una maravillosa vista y un melodioso sonido que representarán una experiencia difícil de olvidar.

 

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