Última actualización: 17.09.19

 

Todos los trombones requieren de mantenimiento constante, independientemente del modelo. Sin embargo, cada tipo de estos instrumentos está fabricado con sistemas de afinación diferentes, siendo útil, por ejemplo, limpiar de una manera el trombón de vara y otra el que posee pistones. También es importante visitar a un técnico especialista si la suciedad o el óxido del trombón es muy difícil de quitar con tus propias manos.

 

El cuidado de este instrumento de viento-metal debe ser a diario, después de cada uso. Es bueno utilizar un lubricante específico para la vara y limpiar con un tejido suave la parte externa. Asimismo, es importante hacer una revisión más detallada, es decir, un desmontaje y limpieza profunda donde se limpie pieza por pieza y se hagan los ajustes necesarios cada uno o tres meses. Sin embargo, en esta ocasión te explicaremos cómo realizar el mantenimiento de tu instrumento, así que echa un vistazo a los siguientes apartados.

 

Mantenimiento especializado

En ocasiones es difícil evitar que el instrumento sufra alguna caída accidental mientras se esté usando, trayendo como consecuencia golpes, arañazos, desajuste de alguna pieza, etc. Cuando sucede esto, en muchos casos los usuarios optan por tratar de arreglarlos ellos mismos, lo que podría convertirse en un grave error, ya que podrían deteriorar el instrumento si no tienen el conocimiento o la experiencia.

Es en ese momento cuando un trombón requiere de la revisión por parte de un especialista, ya que él realizará un diagnóstico del estado en el que se encuentra el instrumento musical y, si es necesario, procederá a cambiar o restaurar piezas, renovar la pintura, pulir, entre otras cosas que lo dejarán como nuevo. Además, te recomendamos llevarlo mínimo una vez al año para que el especialista realice una limpieza profunda, ya que él cuenta con herramientas especializadas que garantizarán la durabilidad del mismo.

 

 

¿Es diferente la limpieza de un trombón de vara a uno de pistones?

El primero se debe limpiar antes y después de usarlo con un lubricante especial para la vara del instrumento, ya que de no hacerlo se podría producir corrosión debido a residuos de saliva, causando un rápido deterioro al trombón.

Por otro lado, el trombón con pistones requiere de un aceite para tenerlo en un funcionamiento óptimo. Es recomendable utilizar una bayeta cada vez que el intérprete vaya a limpiarlo, de modo que no queden arañazos en el instrumento.

Cabe mencionar que es importante revisar los pistones periódicamente, ya que pueden atascarse. Si esto último llegase a pasar, hay que llevar el trombón a un técnico de instrumentos de viento-metal. No intentes desarmar los pistones a la fuerza y sin consultar a algún experto, ya que eso podría dañarlos.

 

Limpieza constante

Seas un profesional o principiante tocando el trombón, deberás tener en cuenta que el cuidado de tu instrumento es muy importante y varía según la frecuencia con que lo utilices. Debes hacer del mantenimiento un hábito diario, es decir, después de un ensayo o concierto. En pocas palabras, nunca lo guardes sin antes limpiarlo, además, esta tarea tampoco te quitará mucho tiempo. Si practicas estos consejos, siempre tendrás el mejor trombón (Puedes encontrar aquí algunas opciones de compra) en tus manos, con buen brillo externo y potente sonido.

Además, te motivamos a invertir dinero comprando los productos de limpieza para cada parte del instrumento, como por ejemplo lubricantes o aceites especiales. Aunado a ello, te recomendamos limpiar el tudel y la vara por dentro, para ello usa un cepillo flexible o una varilla envuelta con algún tejido suave.

Por si fuera poco, la boquilla también debes cuidarla para que no se deteriore, esta es una parte muy importante para que el sonido del trombón no baje su calidad. En este sentido, para cuidar la boquilla deberás realizar todos los días después de cada uso una limpieza exterior, pasando un paño por ella, sobretodo en la copa y aro, tanto en su interior como exterior, para retirar rastros de sudor, saliva o humedad. Para hacerle el mantenimiento interno a la boquilla te recomendamos usar un cepillo cónico especial y, si tiene acumulación de suciedad, usa agua y jabón. Incluso, muchos músicos cada cierto tiempo limpian la boquilla con vinagre de manzana, ya que esto alarga su vida útil.

Asimismo, es necesaria la higiene bucal, es decir, que el trombonista se lave los dientes antes de utilizar el instrumento, evitando la acumulación de residuos o malos olores en las tuberías del trombón.

Por otra parte, las bombas deben engrasarse con un líquido especial. Aunado a ello, dependiendo del material de fabricación podrás utilizar gasolina, alcohol de quemar o vinagre de manzana. No obstante, si el instrumento posee una capa de laca, está contraindicado utilizar estos productos, pues afectaría su vida útil. Incluso, el rotor hay que lubricarlo con un aceite específico así como las rótulas de la palanca, porque de esta manera evitarás que se obstruyan.

 

 

Limpieza profunda

Posteriormente, para una limpieza más eficaz, la cual puedes realizar de 1 a 3 meses, deberás desarmar el instrumento con precaución para no perder ninguna pieza pequeña y después buscar un recipiente del tamaño del trombón. Seguidamente, sumerge todas las partes en agua templada con jabón. Realiza este procedimiento por un lapso de tiempo de 20 minutos. Después limpia el interior de cada parte con varillas o cepillos y enjuaga con agua. Al finalizar dicho proceso seca el exterior con un paño y retira cualquier resto de agua que haya quedado internamente.

La parte exterior del mismo se limpiará con productos específicos de acuerdo al material de fabricación. Aquí te daremos algunos ejemplos respecto a los distintos acabados de los trombones. Si es en oro, solo con una bayeta bastará para sacarle brillo, en plata utiliza un limpia-platas. Sin embargo, para los de acabados en laca, no debes utilizar limpia metales ni plata ya que eso causaría un rápido deterioro del material. Aconsejamos que como último recurso utilices limpia cristales o barniz.  

Para finalizar, el instrumento deberá guardarse en un estuche y recomendamos utilizar una bolsita antihumedad, ya que evitarán que en el interior allá acumulación de humedad. Esto último es algo que puede deteriorar tanto el instrumento como el estuche.