Última actualización: 17.09.19

 

Los amantes del jazz deben conocer a Miles Davis, quien con sus melodías transformó este género. Además, este norteamericano conquistó al público en 1959, al vender más de cuatro millones de copias de su disco Kind of Blue. Su carrera y talento estuvieron acompañados de hostilidad racial, sin que esto impidiera que se consagrara entre los mejores del mundo.

 

60 años han pasado desde que el disco del jazz “Kind of Blue” de Miles Davis se convirtiera en un hito de la historia musical estadounidense y mundial, logrando vender más de cuatro millones de copias y adquiriendo el título de “el disco más vendido en la historia del jazz”.

Puede que esto se lea sencillo, pero se trata de toda una proeza, años de esfuerzo y sacrificio, haciendo frente a discriminación racial e incluso maltrato policial. Todo para llegar a conseguir el tan anhelado éxito que obtuvo gracias a su obra maestra.

Todo comenzó un día de marzo de 1959, cuando siete músicos, entre ellos Jimmy Cobb, Bill Evans, Wynton Kelly y Miles Davis, entre otros, se reunieron para grabar. El día no tenía nada de espectacular, pues todos ellos ya estaban familiarizados con las grabaciones porque hacían sesiones intensas, pero cortas, varias veces al año. Según se sabe, con el trabajo de toda una tarde de grabación podían crearse varios álbumes, que luego la discografía lanzaba al mercado durante el año. 

Lo que comenzó aquel 2 de marzo pasó a ser el disco más vendido en toda la historia de este género musical. Se trataba de una proeza admirable, pues el disco logró encabezar durante décadas el primer lugar en las encuestas de los mejores discos de jazz. 

Aunque Miles Davis era la cabeza que figuraba, la banda estaba integrada por Cannonball Adderley en el saxo alto, Bill Evans en el piano (menos en un tema, donde Wynton Kelly ocupó dicho lugar), Jimmy Cobb en la batería, Paul Chambers en el bajo, John Coltrane en el saxo tenor y Miles Davis en la trompeta.

Estos músicos crearon juntos los temas Freddie Freeloader, Flamenco Sketches, Blue in Green, All blues y So what, cinco de las más grandes canciones que destacaron y continúan causando furor por sus sonidos, mezclas y melodías de todos los instrumentos. No era que Miles Davis tuviera la mejor trompeta del mercado, sino que su capacidad natural y pasión por la música lo llevaban a producir sonidos conquistadores. 

 

 

Las condiciones de la grabación

Aunque como grupo crearon sonidos inigualables, en el momento de la grabación, los músicos pasaron por un mal momento a nivel interno. Según algunas historias, había ciertos roces entre los integrantes. 

Para finales del 58, Evans había dejado el piano. Por otro lado, los dos saxofonistas que integraban el grupo habían alcanzado notoriedad, por lo que buscaban ser independientes. Mientras tanto, Adderley estaba pasando por un momento de agotamiento, cansado de dirigir las giras.

A pesar de todas estas fisuras, los músicos juntos tenían una química innegable que se podía apreciar con solo escuchar sus melodías, llegando a su cúspide en las dos sesiones de grabación que resultaron en Kind of Blue.

Para las grabaciones no hubo ensayos, pues Miles Davis no disfrutaba dando indicaciones a los músicos. De acuerdo con lo que se desprende de la versión de los involucrados, específicamente de Bill Evans, el resultado del disco fue natural, sin regrabaciones. 

Al parecer, fue la primera versión de cada tema lo que llegó al disco. Sin embargo, este mito fue derribado por el crítico Ashley Kahn en uno de sus libros, afirmando que no todo fue tan perfecto, por lo que sí hubo regrabaciones y segundas tomas de audio.

En lo que respecta a este disco, tuvo algunas influencias de producciones anteriores y hubo inspiración en el Ballet Africaine. Así que Davis se aventuró a buscar sonidos de tambores y otros tantos, convirtiéndose esto en un dolor de cabeza por no conseguir los acordes. 

De hecho, mientras muchos aplaudían la obra de Davis, para él había sido un gran fallo. Llegó a comentar que el disco no logró conseguir lo que se proponía como músico.

No obstante, para los conocedores de música y amantes del jazz, Kind of Blue está lejos de ser un fracaso. Se trata de un disco con muchas influencias que van desde lo clásico, a lo popular y lo exótico. Esto se logró gracias a que Davis optó de manera exitosa por el minimalismo y los silencios, dejando a un lado las extravagancias.

Al respecto, Quincy Jones explicó que se trata de un disco mágico, donde hay sonidos inmortales obtenidos por Miles, con bases rítmicas, solos, intervenciones y compases, que permitían a cada uno de los artistas involucrados destacar de forma individual. 

 

 

El álbum y las pistas 

En relación a los nombres de las pistas y del álbum, eran seleccionados a veces sin mayor premeditación. Para los primeros discos, la compañía discográfica seleccionó juegos de palabras con su nombre Miles, como Milestones o Miles ahead. Sin embargo, para este producto se buscó una frase poética que hacía referencia al estilo musical y a la melancolía.

El disco contaba con toques de tristeza que acompañaban los sonidos, ya que para ese entonces los músicos atravesaban por situaciones difíciles como las adicciones, racismo e incluso la incomprensión. 

 

La banda perseguida

En las giras hubo momentos complejos en los que la policía les perseguía como a bandidos, buscando drogas y a veces encarcelándoles. Incluso, ya teniendo el reconocimiento y fama, algunos integrantes de la banda fueron víctimas de persecución. Unos días antes de entrar a la grabación, la policía irrumpió en una presentación que tenían en Filadelfia, haciendo una redada en busca de drogas, como una excusa para detener a dos de los integrantes,  Jimmy Cobb y John Coltrane.

Al no dar con lo que buscaban, los agentes comenzaron a requisar a Davis de una forma poco adecuada, por lo que el trompetista se bajó los pantalones y pidió que lo revisarán internamente para ver si lograban conseguir las drogas que tanto ansiaban, solo que les pedía que lo hicieran rápidamente, porque su intención era seguir tocando en el club. 

Sin importar esto, Miles Davis se convirtió en un grande del jazz, abriendo el camino para otros músicos. Después de este hito musical, se unió a jóvenes con quienes comenzó fusiones del jazz y rock, convirtiéndose en un artista integral, ávido buscador de nuevos sonidos y lenguajes.