Última actualización: 12.12.19

 

Aunque no se conozcan los nombres de las personas que inventaron las castañuelas, se puede decir que tienen alrededor de 3000 años de antigüedad. Esto es porque los fenicios elaboraron y usaron las primeras castañuelas de madera que posteriormente fueron conociéndose por todo el Mar Mediterráneo a través del comercio.

 

Diversidad en el origen

En la mitología romana se puede encontrar información sobre las castañuelas. Minerva, quien era la diosa de la sabiduría utilizó este instrumento para que las aves del lago Estínfalo se fueran. Los egipcios, a los que se atribuye su invención, y los persas extendieron el instrumento por el Mar Mediterráneo, gracias al comercio de la época.

Posteriormente, en 1798 el violonchelista Luigi Boccherini, un compositor clásico nacido en Italia, se interesó por el sonido de las castañuelas y escribió una canción para el infante Luis de Borbón y Farnesio en la que este instrumento es protagonista.

Además, otro compositor que hizo música en la que las castañuelas son tocadas es el alemán Richard Wagner. Esto sucedió en 1845 cuando creó la ópera Tannhauser, específicamente en la Obertura y Venusberg.

No obstante, España es el país que más ha valorado este instrumento de percusión, añadiéndolo a diferentes manifestaciones culturales como el fandango, las sevillanas, el flamenco y otras.

En el siglo XX una de las personas que impulsaron las castañuelas en España fue el reconocido compositor Joaquín Rodrigo, quien compuso Dos Danzas Españolas para Lucero Tena. Curiosamente, esta bailarina, aunque era mexicana, fue una de las intérpretes más destacadas del momento, sobre todo en el ámbito clásico y académico. Fue maestra en el Conservatorio Superior de Música de Madrid y en 1966 creó el disco Lecciones de castañuelas.

 

Baile y percusión

Según los historiadores, en el año 450 antes de Cristo las mujeres de Siria acompañaban los bailes con repiques de castañuelas. Este quizá sea el origen del uso del instrumento junto al arte de bailar.

Por su parte, en el siglo XIX España fue el centro del baile con castañuelas, pues allí se creó la Escuela Bolera de Baile, donde se preparaban las mejores bailarinas. Estas se presentaban en teatros españoles y de Europa en general, sobre todo en París, Francia.

Unas de las cosas que más destacaban respecto a la Escuela Bolera de Baile eran las castañuelas y la técnica de las bailarinas centrada en el movimiento de los brazos. Por supuesto, la forma de bailar de la Escuela Bolera también está relacionada al flamenco. Ambas expresiones de la cultura española se complementan, formando parte del folclore de ese país.

 

 

Fusión entre guitarra y castañuelas

El uso de la guitarra clásica o flamenca junto a las castañuelas es algo que ha llamado la atención no sólo del pueblo español, sino también de otros países de Europa, Asia y América, en donde también tocan y bailan flamenco.

Además, la persona que toca las castañuelas hace muchos repiques que se convierten en un ritmo llamativo y acompañan los acordes de la guitarra o sus rasgueos. Asimismo, cabe destacar que, aunque muchas personas bailan mientras tocan, otras lo hacen al mismo tiempo que suenan las cuerdas de la guitarra y el cajón flamenco.

Aunado a ello, es importante saber que el compositor español Santiago de Murcia hizo excelentes obras de fandango en las que destacó el sonido de la guitarra clásica junto a las castañuelas. Esto sucedió en el siglo XVIII, cuando la evolución de la música aún atravesaba el período barroco.

 

Respetando su origen

El uso original de las castañuelas ha sido respetado por los españoles, pues estos las utilizan en el baile, con repiques que alegran y ayudan a llevar el ritmo del flamenco, fandango, sevillanas, entre otras manifestaciones culturales.

En general, todos los tipos de bailes o géneros musicales españoles que están relacionados con este instrumento de percusión respetan la forma de usar las castañuelas, pues son usadas en las manos, ajustándolas en los dedos pulgares. Asimismo, cabe destacar que las castañuelas se utilizan en pares, una de ellas emite un sonido más grave que la otra.

Por otro lado, la manera de hacer los repiques de castañuelas es similar en todas estas manifestaciones, pues estos se hacen con los dedos índice, medio, anular y meñique.

En otro orden de ideas, aunque la manera de elaborar las castañuelas ha ido evolucionando, la forma de estas ha permanecido, teniendo siempre un diseño pequeño y similar a las almejas.

 

 

Las castañuelas en la actualidad

En el siglo XXI podemos disfrutar aún de la música y baile con castañuelas. Incluso, escuchar una canción de flamenco sin ellas es como si le faltara vida. Esto es porque ayudan a llevar el tempo y ritmo. Además, cabe destacar que nuestros antepasados se han encargado de transmitir a través de varias generaciones el toque de este importante instrumento.

Por otra parte, hoy en día la fabricación de estos instrumentos ha crecido mucho. Marcas importantes como LP, Stagg o Meinl han elaborado y distribuido a nivel internacional castañuelas tanto baratas como de precios altos, para que los usuarios puedan adquirir las que deseen. Aunado a ello, en España hay diversos artesanos con años de experiencia en la creación de este tipo de instrumentos, por ejemplo, la familia Vela, a través de su empresa Castañuelas del Sur.

Asimismo, cabe destacar que Mar Bezana, Teresa Laiz, José de Udaeta, Emma Maleras y otros concertistas han inspirado a muchas personas con la manera profesional en que tocan las castañuelas. Por ejemplo, Teresa Laiz ha contribuido y sigue trabajando en la propagación de las castañuelas por el mundo. Actualmente, es la directora y fundadora del Festival Internacional de Castañuelas, abreviado FIC. Incluso, en el 2015 publicó el libro Método de Castañuelas, Vol. 1. Gracias a él diversas personas han aprendido a tocar este instrumento.

También Teresa y otros concertistas promocionan por sus redes sociales cursos, talleres, exposiciones, conciertos, entre otras actividades relacionadas a las castañuelas, de manera que el valor de este instrumento no se pierda, sino que siga creciendo y atravesando fronteras. El virtuosismo que estos artistas demuestran en sus conciertos habla del nivel de exigencia que tienen las castañuelas para tocarlas profesionalmente.