Última actualización: 12.11.19

 

Todos hemos experimentado alguna vez la gran influencia que la música puede llegar a tener en nuestro estado de ánimo, llevándonos a veces de la tristeza a la euforia. Pero, ¿qué sucede si se utiliza en personas que están a punto de morir? Sigue leyendo, algunos resultados te parecerán sorprendentes.

 

A veces cuando pensamos en un músico talentoso, creemos que su campo de acción está limitado a realizar presentaciones para un público siempre creciente, atento y concentrado en disfrutar de la armonía que puede proporcionar y que en esto radica su éxito. O que llegado el momento, cuando las giras y conciertos ya son una actividad demandante y la edad del artista es avanzada, convertirse en maestro es lo más apropiado. Sin embargo, los campos de acción para esta profesión pueden ir más allá de llegar a los oídos de algunos fieles seguidores o de transmitir conocimientos a una nueva generación de intérpretes. De hecho, puede ser el mismo artista quien busque a un público en particular y que no se expida un boleto de entrada para disfrutar de su talento, tal como le ocurrió a James Excell, un arpista que radica actualmente en Denver. 

Todo comenzó con el desafortunado suceso en el que sus nietas mellizas tuvieron que permanecer internadas durante cuatro meses, en la sección de cuidados intensivos en un hospital. Tratando de ayudar, el artista trasladó su arpa hasta el hospital, con la finalidad de calmarlas mientras estaban internadas. Las sesiones duraban apenas 15  minutos sus efectos fueron suficientes para lograr un positivo cambio que alcanzó incluso a otros infantes internados, consiguiendo que el ritmo cardíaco de los pequeños, alterado por sus problemas de salud, se hiciera más lento, alcanzando niveles casi normales. Ante tales resultados, no pasó mucho tiempo antes de que Excell comenzara a tocar para ayudar en otros casos del hospital, llevando calma con su instrumento.

 

 

La música y la muerte una relación difícil de concebir

Morir es un paso es un paso natural con el que finaliza la vida, esta podría ser una definición muy fácil de comprender, pero implica mucho más. En contraste con la vida, en donde pasamos muchos años aprendiendo, errando y corrigiendo hasta creer que se ha adquirido la experiencia suficiente, con la muerte no sucede lo mismo, se enfrenta sin conocimientos previos de primera mano y llega inevitablemente. Es un momento completamente personal, una experiencia diferente en cada ser humano y para muchos implica angustia, miedo, dolor y ansiedad, sentimientos que hacen sufrir tanto al que está a punto de atravesar este momento, como a quienes lo ven partir. 

Sin embargo, aunque no se puede experimentar ese momento con la persona, si puede ofrecerse un acompañamiento cercano que lo haga más llevadero, incluso más tolerable para aquellos que son los seres queridos de quien está a punto de morir. Este acompañamiento no necesariamente tiene que ser en forma de discurso sabio y racional, o brindarse por medio de un contacto físico que puedan transmitir empatía, sino a través del sutil pero eficiente recurso que puede ser la música.

 

Musicoterapia y tanatología musical

Si sabemos que la música tiene una influencia innegable en las personas y los artistas son capaces de transmitir sentimientos al público, logrando cambiar su estado de ánimo, entonces podemos llegar a la interesante conclusión de que la música puede tener un efecto muy positivo en quienes debido a un padecimiento han visto afectado su estado anímico. Desde el punto de vista médico, la condición anímica es tan importante que la falta de tratamiento en esta ámbito, puede llevar a un acelerado deterioro de su estado físico.

Con la finalidad de ayudar a pacientes en un estado anímico preocupante es que surge la musicoterapia, consiguiendo abrirse camino entre las opciones que existen como tratamientos eficaces; pero una rama muy especial se ha enfocado en aquellas personas para quienes recuperar la salud ya no es una opción, y están por vivir sus últimas horas en este mundo. Nos referimos a la Tanatología musical, un estudio de carácter profesional derivado de la especialidad conocida como cuidados paliativos, que aprovecha el innegable efecto que causa la música en el ánimo de las personas.

 

 

¿Cualquier instrumento y cualquier intérprete?

Si se busca utilizar la música como recurso, entonces también tenemos que pensar que es necesario que existan personas que deseen prestar sus conocimientos y habilidades para realizar este tipo de labor. Sin embargo, hace falta más que conocimientos en música para lograr ayudar en estas circunstancias, por esta razón es necesario preparar a los intérpretes con una formación especial.

Analizando a grandes rasgos el reto que esta actividad puede suponer, debemos comenzar por considerar que en la cultura occidental tradicional, no se suele preparar a las personas en el ambiente familiar o práctico para convivir con la muerte. En realidad es un tema del que se habla generalmente poco y que puede estar rodeado de miedos. Este es el primer obstáculo que el músico debe superar, vencer su propia y natural tendencia a evitar cualquier contacto con la muerte.

Además, el músico que enfoca sus servicios a este campo de acción, debe estar siempre vigilante durante el tiempo que dure el acompañamiento, para adaptar sus interpretaciones en función de los signos vitales de la persona, como podrían ser su ritmo cardíaco, la respiración del paciente e incluso su temperatura. A esto se le llama vigilia musical, y todo esto debe ser adaptado sin alejarse de proporcionar un ambiente cálido y digno, para de esta forma ofrecer consuelo en este viaje final.

En cuanto al instrumento a elegir, no puede ser cualquiera, su sonido debe ser tranquilizador y sutil es por esto que el más utilizado en estos casos es el arpa, pues logra reunir las expectativas y causar el efecto esperado.

 

Impacto de la tanatología musical

Resulta sorprendente conocer que a la fecha organizaciones no lucrativas como JourneyCare en Chicago, llegan a asistir en promedio a cerca de 3.000 personas al día. De esta forma nos podemos dar una idea con respecto al efecto que la tanatología musical puede tener. Lo que nos hace pensar que probablemente la mejor arpa del momento podría estar destinada a ofrecer su sonido en este tipo de situación.