Última actualización: 12.11.19

 

Los atriles tienen una larga historia tras ellos, marcada por años de trayectoria. Ahora que este práctico producto se ha logrado adecuar a diversas áreas, elegir el correcto puede tomar más tiempo. Un atril de partituras puede ser igual de bueno que uno general, pero esto no significa que los dos puedan ofrecerte lo que exactamente requieres.

 

Al pensar en un atril, la mayoría de las personas imagina inmediatamente un lugar en donde colocar las partituras necesarias para poder tocar en una orquesta o practicar con un instrumento musical. Esto no está mal, ya que, efectivamente, uno de los mayores usos que se le da a este producto es este y, debido a que la música es algo que se escucha y también se ve constantemente, es entendible que la exposición que ha obtenido este producto esté estrechamente relacionada a la escena musical, sin embargo, esto no siempre fue así.

De hecho, esta ni siquiera fue la intención principal tras la creación de este producto. Los primeros ejemplares que se tienen de los atriles modernos datan desde un poco antes del siglo XV cuando las Iglesias cristianas utilizaban estos productos en los altares para sostener cosas como la Biblia, libros u otros artículos utilizados en la misa, especialmente en la eucaristía. Hasta el día de hoy, las Iglesias católicas siguen usando atriles para darle también un lugar al cura para expresar sus sermones y dirigirse a los feligreses.

Debido a eso, aunque los atriles, en la actualidad, son utilizados para colocar las partituras de diferentes piezas musicales, también son usados para sostener libros de todo tipo y es por esa razón que algunas personas, en ciertas ocasiones, no saben qué atril elegir. El mejor atril del momento para ti puede ser uno de partituras o uno general, dependiendo de tus necesidades. Es necesario que te tomes un momento para evaluar las ventajas y desventajas de cada uno y decidir qué atril es más adecuado para ti.

 

 

Atriles generales

Los atriles generales se caracterizan, la mayor parte del tiempo, por ser estructuras robustas y resistentes que pueden soportar bastante peso sobre sí. A diferencia de los atriles para músicos, que utilizan el metal como material principal, los productos hechos para libros, en general, suelen estar fabricados en madera, específicamente madera de pino.

Estos atriles suelen ser costosos, sin embargo, su durabilidad es excepcional y su diseño suele destacar en cualquier lado. Si eres una persona que constantemente lee libros y, además de eso toca música, entonces un atril general puede ser ideal para ti.

Mientras no lo muevas constantemente, no tendrás problema alguno y sabrás que es muy difícil que este atril se dañe debido al uso frecuente. Adicionalmente, si tienes que decorar un auditorio o dar una clase importante, el atril adecuado no es el de partituras, sino el general, pues ofrecerá un aspecto más elegante y también es más práctico para ti, pues la mayoría tiene repisas internas para guardar cosas.

Estos productos son mayormente conocidos por tener una base hecha también de madera, no obstante, sabiendo de las lecturas recreativas y de la importancia de llevar tus libros contigo, también se han creado atriles generales de sobremesa para colocarlos en superficies planas y dejar libros allí para una fácil lectura.

Las opciones son muy variadas, sin embargo, en todas relucen las características como el gran soporte de peso, la robustez y la comodidad de leer. Es recomendable, considerando que estos artículos suelen ser pesados, que adquieras un atril con ruedas para poder mover el producto sin necesidad de levantarlo. Afortunadamente, este tipo de modelos incluye, la gran parte de tiempo, ingeniosos sistemas de bloqueo para evitar que las ruedas cedan ante el peso, causando un accidente.

 

 

Atriles para partituras

Como lo dice su nombre, los atriles de este tipo están fabricados exclusivamente para las partituras, aunque, en ciertas excepciones, puedan utilizarse para sostener otros papeles e inclusive cuadernos, si estos son ligeros. El soporte de peso y la robustez no son puntos de comparación entre este modelo y uno general, pues el atril de partituras carece de la  misma calidad que tienen estos dos aspectos en su modelo rival. Sin embargo, esto no es malo, pues recuerda que sus funciones son distintas.

Si el atril general busca darte estabilidad sobre todo, el atril de partituras procura ofrecerte en todo momento una movilidad sencilla y rápida, pues, a diferencia de las personas que leen por placer, un músico debe ir a ensayos y llevar su atril consigo. Por esa razón, los atriles para partituras deben siempre caracterizarse por ser ligeros, fáciles de llevar, plegables y, si es posible, también deben venir con una funda adecuada.

No incluyen ruedas casi nunca debido a que su peso es mínimo. Su estabilidad se logra debido a las bases de tres pies que traen pequeñas gomas antideslizantes en los extremos para que el atril no se mueva. La sujeción de las partituras también es una cualidad destacada, pues las pestañas metálicas mantienen los papeles en su lugar, sin ningún problema y sin arrugar el papel. Mientras que el panel metálico sirve de soporte.

Una característica que no falta en los atriles de partitura, y no se encuentra en otros atriles, es la regulación de la altura. Usualmente, el rango cubre unos 80 centímetros, comenzando entre los 50 y 60 cm, para adaptarse a niños, jóvenes y adultos por igual, dándote más practicidad. Además de eso, su movilidad fácil se completa con las fundas que suelen venir incluidas en las compras, con tiras para un transporte más cómodo. En ciertos casos, los atriles, además de ajustar su altura, también podrán separarse por completo, dándote más facilidad de guardarlos en cualquier funda.

Elegir un atril general o uno de partitura depende solamente de ti, pues al tener funciones distintas ofrecen cosas diferentes. Si tu objetivo es tener un atril duradero, multifuncional y robusto, entonces no dudes en comprar un modelo de tipo general. Sin embargo, si te dedicarás exclusivamente a la música, un atril de partituras puede ser tu mejor amigo en viajes, conciertos y ensayos, por su ligereza, practicidad y facilidad de manipulación.